Activistas proinmigrantes e inmigrantes afectados denunciaron en una audiencia judicial en Nueva York las condiciones "inhumanas" existentes en las salas de detención temporal del polémico edificio gubernamental 26 Federal Plaza.
La audiencia de hoy formaba parte de un juicio civil derivado de una demanda colectiva interpuesta en agosto de 2025 por las ONG proinmigrantes Make The Road, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) y el bufete Wang Hecker en nombre de varios detenidos en esas instalaciones.
Las demandantes presentaron argumentos con el objetivo de que el juez que preside el caso, Lewis Kaplan, haga permanente una orden temporal de 2025 que prohíbe al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) tener a los detenidos allí en condiciones "insalubres".
Según informaron las entidades, el juez escuchó los testimonios por escrito de ocho detenidos sobre sus condiciones de detención el año pasado, así como declaraciones de funcionarios del ICE y documentos internos de esa agencia que, aseguraron, corroboran esas versiones.
Reivindican debido proceso y dignidad
Entre los testimonios figuró el de Carlos, un joven que leyó, a la salida de la audiencia, su experiencia en el 26 Federal Plaza y en un centro de detención en Texas, donde llegó después de que los agentes del ICE le "mintieran" y presionaran para que "firmara una autodeportación", según afirmó.
"Un agente me dijo que como mi nueva audiencia no era hasta 2029, tendría que esperar esos años encerrado. Me sentí profundamente deprimido", relató el joven, que dijo haber dormido en el suelo junto a 40 o 50 personas, usado un inodoro sin privacidad y recibido dos comidas diarias "no aptas para consumo humano", entre otras vicisitudes.
La abogada Carmen González, de ACLU, recordó que en el décimo piso del edificio hay "cuatro cuartos fríos" de cemento pensados para detenciones cortas, pero en verano de 2025 el gobierno del presidente estadunidense, Donald Trump, los utilizó de manera "diferente", alargando las estancias durante semanas, mientras ICE "aterrorizaba nuestras calles".
Por su parte, la letrada Heather Gregorio, de Wang Hecker, aseguró que las pruebas presentadas "muestra abrumadoramente que las personas fueron detenidas en condiciones terroríficas e inhumanas" y sin servicios médicos adecuados, entre quienes había personas con diabetes o tuberculosis.
Según el medio CourtHouse News, en la sala se escucharon correos electrónicos escritos por una ejecutiva de ICE, Nancy Zanello, que hablaba de un "contagio tras otro", detenidos con "(paros) cardíacos y convulsiones", e incluso un enfermo de viruela símica.
Harold Solís, de Make The Road, destacó a los medios que el caso "no trata sobre una persona particular" sino que busca reafirmar que todos somos humanos y, por tanto, "merecemos el debido proceso y dignidad".
Muchos inmigrantes fueron detenidos al acudir al 26 Federal Plaza, que alberga varias agencias del Gobierno federal, para sus citas en la corte de inmigración o trámites relacionados con su estatus legal, y posteriormente trasladados a las instalaciones del ICE allí.
Medidas contra condiciones insalubres
El año pasado, el juez Kaplan prohibió al ICE, mediante una orden temporal, tener a los detenidos en condiciones "insalubres" y le instó a que cumpliera una serie de requisitos. Ahora deberá decidir si, como reclamaron las denunciantes, hace la orden permanente.
Kaplan prohibió a ICE hacinar a los detenidos y le obligó a proporcionarles colchones, jabón y otros productos higiénicos, así como garantizarles la limpieza de las instalaciones y permitirles que contacten con un abogado dentro de las 24 horas siguientes a la detención.
El 26 Federal Plaza ha sido escenario de protesta de cargos electos demócratas durante meses, y el pasado septiembre fueron detenidos una decena por desorden público, entre ellos el contralor de la ciudad, Brad Lander, el defensor público, Jumaane Williams, y legisladores locales y estatales.
El escrutinio aumentó cuando en julio de 2025 la Coalición de Inmigración de Nueva York divulgó un vídeo de su interior que mostraba a personas hacinadas y durmiendo en el suelo, y según denunciaron, compartiendo dos inodoros sin privacidad, sin acceso a duchas y con acceso limitado a comida y medicinas.
LG