El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, solicitó este martes 26 de mayo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) su "contribución para detener una agresión militar de Estados Unidos" contra la isla durante la reunión que mantuvo con el secretario general de la organización internacional, António Guterres.
Ministro cubano pide intervención de la ONU
"Solicité la contribución de ONU para detener una agresión militar de Estados Unidos contra Cuba, que provocaría un baño de sangre, y para que cesen las amenazas de uso de la fuerza", escribió en las redes sociales Rodríguez, quien participa en una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Nueva York.
El jefe de la diplomacia de la isla refirió en su mensaje que informó a Guterres sobre la grave situación humanitaria que enfrenta el pueblo cubano, "consecuencia directa del recrudecimiento extremo del bloqueo por el gobierno estadunidense, con medidas adicionales, sanciones secundarias y un cerco energético brutal".
"Reiteré, pese a ello y a la incoherencia de la contraparte, la disposición de Cuba a continuar conversaciones bilaterales con Estados Unidos sin injerencia en nuestros asuntos internos, sistema político ni elecciones", señaló.
También indicó que explicó al secretario de la ONU el "rechazo a la infame, fraudulenta e ilegal instrucción de cargos" presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro respecto al derribo por fuerzas de la isla de dos avionetas que dejó cuatro muertos hace treinta años.
El canciller ratificó además el "compromiso de Cuba con la paz y seguridad internacionales, el multilateralismo, la cooperación y el respeto al derecho internacional".
EMBED
EU aumenta presión sobre La Habana
Previamente, en su intervención ante la sesión del Consejo de Seguridad organizada por China, Rodríguez acusó a Washington de estar llevando a cabo un "acto de guerra y de genocidio" con el bloqueo energético que aplica sobre la isla pero dijo estar aún dispuesto a conversar con el gobierno estadunidense.
Desde principios de año, la administración del presidente Donald Trump ha reforzado la presión sobre el gobierno de La Habana, con un bloqueo petrolero desde hace cinco meses y una ampliación de las sanciones económicas.
Además, Trump ha elevado sus amenazas de "tomar el control" del país.
Esas acciones, sumadas a la captura en enero en Caracas del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado fundamental de Cuba, han profundizado la crisis económica y humanitaria que sufre la isla, desabastecida de crudo y con una grave crisis energética.
MD