La jornada de movilizaciones y huelga en defensa del poder adquisitivo y de los servicios públicos en Francia terminó con 448 detenciones, 53 policías heridos y 86 intervenciones por incendio, informó el Ministerio del Interior.
La participación tuvo una ligera revisión a la baja. Según el balance provisional del gobierno a las 18 horas, la cifra pasó de 600 mil a 575 mil manifestantes. Por su parte, los sindicatos sostienen que las protestas de este jueves fueron las más concurridas de este otoño, con 1.6 millones de personas en todo el país.
El gobierno consideró que las marchas “transcurrieron en líneas generales con normalidad”, aunque señaló que “en numerosas ciudades (Rennes, Marsella, Nantes, Lyon, Burdeos, Estrasburgo) se formaron grupos de riesgo, integrados por varios centenares de militantes radicales y de extrema izquierda.
“Se impidió de manera sistemática que estos grupos pasaran a la acción, si bien mostraron una gran violencia contra los policías y gendarmes desplegados (en particular mediante el lanzamiento de proyectiles y morteros pirotécnicos)”, expuso el ministerio.
Entre los incidentes destacó la quema en Estrasburgo de un gigante de cartón que representaba a un agente antidisturbios (CRS) con la inscripción CRS SS, supuestamente diseñado por alumnos de la Escuela Superior de Arte de la ciudad, lo que llevó al prefecto a denunciar los hechos ante la justicia a petición del ministro.
En La Courneuve, afueras de París, un individuo se enfrentó a varias personas que bloqueaban un centro escolar y apuñaló a una de ellas. Se detuvo al presunto agresor y la víctima fue atendida por los servicios de emergencias sin que su vida corra peligro.
En Toulouse y en Lille se registraron incendios parciales en instalaciones educativas.
Las autoridades desplegaron este jueves 70 mil efectivos policiales para evitar otro 17 de octubre, cuando se registró una jornada de extrema violencia urbana ocurrida al margen de manifestaciones sociales en las que resultaron saqueados al menos 3 mil comercios en Francia.