La República Democrática del Congo abrirá tres centros de tratamiento para el virus del ébola en la provincia oriental de Ituri tras el brote de una variante que no cuenta con terapias ni vacunas aprobadas, mientras la Organización Mundial de la Salud envió expertos y suministros para ayudar a combatir la propagación de la enfermedad.
“Sabemos que los hospitales ya están bajo presión por los pacientes", declaró Samuel Roger Kamba, ministro de Salud congoleño, durante una visita a Bunia, capital de Ituri y su ciudad más grande. "Pero nos estamos preparando para tener centros de tratamiento en los tres sitios, a fin de poder ampliar nuestras capacidades”.
La OMS declaró el domingo que el brote de la enfermedad por ébola es una emergencia de salud pública de importancia internacional. Hasta el lunes, había más de 390 presuntos casos y 105 muertes en Congo, según el Clúster de Salud de Congo, y dos muertes en la vecina Uganda.
Respuesta tardía
La primera persona murió por el virus el 24 de abril en Bunia, indicó Kamba a periodistas en Kinshasa el sábado.
“El cuerpo fue repatriado a la zona sanitaria de Mongbwalu", explicó Kamba. "Fue el regreso de este cuerpo a la zona sanitaria de Mongbwalu —una zona minera con una gran población— lo que hizo que el brote de ébola se agravara”.
El director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África dijo a reporteros el sábado que otra persona enfermó el 26 de abril, y que se enviaron muestras a Kinshasa para su análisis.
El director de los centros señaló que la OMS fue alertada el 5 de mayo sobre unas 50 muertes en Mongbwalu, incluidas cuatro de trabajadores de salud que fallecieron en un lapso de cuatro días, lo que impulsó investigaciones. El primer caso se confirmó el 14 de mayo.
El retraso se debió en parte a que las muestras de los casos de Bunia se analizaron inicialmente para la cepa anterior, Zaire, indicaron funcionarios congoleños.
“La provincia analizó la cepa Zaire, para la cual tienen experiencia, y dio negativo", señaló el doctor Richard Kitenge, responsable de incidentes de ébola del Ministerio de Salud. "Así que, para la provincia, ébola era negativo”.
Aunque el brote está centrado en Ituri, en Congo, se han reportado casos en la capital, Kinshasa, y en Goma, la ciudad más grande del este del país.
Los grupos de ayuda Médicos Sin Fronteras y el Comité Internacional de Rescate informaron el lunes que han desplegado equipos para responder al brote.
Una cepa inusual
El ébola es altamente contagioso y puede contraerse a través de fluidos corporales como vómito, sangre o semen. La enfermedad que provoca es rara, pero grave y a menudo mortal.
El brote actual, confirmado por primera vez el viernes, está causado por el virus Bundibugyo, una variante rara de la enfermedad que no tiene vacunas ni tratamientos autorizados, según autoridades sanitarias. Aunque desde 1976 se han producido más de 20 brotes de ébola en Congo y Uganda, esta es apenas la tercera vez que se detecta el virus Bundibugyo.
El virus Bundibugyo provoca fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, debilidad, diarrea, vómitos, dolor de estómago y sangrado o moretones sin explicación, según los CDC de Estados Unidos.
El doctor Gabriel Nsakala, profesor de salud pública que ha participado en respuestas a brotes anteriores de ébola en Congo, aseguró que los tratamientos para infecciones virales como el ébola suelen dirigirse a los síntomas.
Indicó que Congo tiene amplia experiencia en el manejo de brotes de ébola, pero que los esfuerzos de respuesta podrían complicarse por la cepa inusual.
El virus Bundibugyo se detectó por primera vez en el distrito ugandés de Bundibugyo durante un brote de 2007-2008 que infectó a 149 personas y mató a 37. La segunda vez fue en 2012, en un brote en Isiro, Congo, donde se reportaron 57 casos y 29 muertes.
LJ