La interrupción en las entregas de combustible provocó largas filas en gasolineras de Bali, Indonesia, donde automovilistas y motociclistas llevan varios días esperando para abastecerse. Las autoridades atribuyeron el problema a retrasos logísticos, condiciones meteorológicas adversas y un aumento de la demanda, factores que afectaron la distribución en esta isla dependiente del turismo.
Las filas comenzaron a reportarse desde el domingo 11 de octubre y se extendieron hasta las carreteras cercanas a distintas estaciones. Ante las dificultades para conseguir gasolina, algunos establecimientos cerraron temporalmente o colocaron avisos para informar que no tenían combustible disponible.
Retrasos en entregas complican abastecimiento
Las autoridades subrayaron que la escasez se debió a problemas de distribución interna, más que a una falta de suministro o a turbulencias en los mercados energéticos mundiales.
“Esto es puramente un problema de distribución”, afirmó Laode Sulaeman, director general de petróleo y gas del Ministerio de Energía y Recursos Minerales.
“Un buque cisterna de combustible se retrasó, pero ya llegó y desde ayer se realizan entregas las 24 horas”.
Sulaeman explicó que un buque cisterna que transportaba combustible a Bali sufrió un problema con el ancla mientras se preparaba para descargar la carga, lo que retrasó las entregas a las principales terminales de combustible de la isla. El mar agitado y el mal tiempo también ralentizaron los envíos a la terminal de Sanggaran, en Denpasar, y a la terminal de Manggis, en el este de Bali.
Compras de pánico agravan dificultades para conseguir gasolina
La situación se complicó por la elevada demanda de Pertalite, una gasolina subsidiada cuyo precio es considerablemente menor al de los combustibles comerciales. Las compras motivadas por el temor a quedarse sin combustible aumentaron la presión sobre las estaciones que aún tenían existencias.
En varias gasolineras, los empleados colocaron carteles que decían: “Lo sentimos, no hay combustible disponible”, mientras conductores y motociclistas esperaban fuera de instalaciones cerradas a la espera de nuevas entregas. La escasez ha frustrado a residentes y dueños de negocios en la isla turística, donde el transporte es fundamental para la vida diaria y el turismo.
“Esto realmente es una pérdida de tiempo. Deberíamos ser productivos, pero en cambio estamos atrapados en la fila”, manifestó Made Marlianti, quien contó que había pasado unas siete horas esperando combustible bajo el sol intenso.
La propietaria de una tienda de moda, Febi Marsha, sostuvo que las autoridades deberían haber gestionado la situación de manera más eficaz antes de que se agravara.
“Hay combustible, pero el suministro es limitado”, señaló Marsha.
“Las colas deberían gestionarse adecuadamente para evitar que esto ocurra”.
Pertamina acelera la distribución para reducir las filas
Las imágenes y videos obtenidos por The Associated Press mostraron largas filas de motocicletas, surtidores fuera de servicio y personal de seguridad, incluidos soldados, desplegado para controlar las aglomeraciones en las gasolineras.
El gobernador de Bali, I Wayan Koster, indicó que las reservas de combustible en los depósitos de almacenamiento seguían siendo suficientes, pero que las entregas a las gasolineras se ralentizaron por la llegada tardía de buques cisterna y la congestión vial. Instó a los residentes a no entrar en pánico y afirmó que se estaban distribuyendo suministros adicionales en toda la isla.
La empresa estatal de energía Pertamina informó que supervisaba el abastecimiento después de la llegada de un buque cisterna con 18 millones de litros de Pertalite y 2.5 millones de litros de Pertamax, una gasolina de mayor octanaje que no cuenta con el mismo subsidio.
Indonesia enfrenta dificultades en el suministro energético
La escasez se produce mientras el país enfrenta desafíos más amplios para asegurar importaciones de combustible en medio de interrupciones en las rutas marítimas mundiales vinculadas a las tensiones en Medio Oriente.
A pesar del creciente peso fiscal sobre el presupuesto estatal, el presidente Prabowo Subianto ha mantenido sin cambios los precios subsidiados en los surtidores hasta finales de año para contener la inflación y proteger el poder adquisitivo de los hogares.
EJR