Organizaciones ambientalistas de Estados Unidos denunciaron como “ilegal” la votación unánime del Comité de Defensa de la Naturaleza, integrado por siete miembros del gobierno de Donald Trump, incluido el secretario de Guerra, Peter Hegseth, para eximir la explotación de petróleo y gas en el Golfo de México de la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
La decisión, justificada bajo argumento de seguridad nacional en medio de la crisis del aumento de los precios del crudo por la guerra en Irán, fue visto por las organizaciones ecológicas como un cheque en blanco para que las compañías petroleras ignoren prácticas de seguridad de sentido común y afecten a las especies amenazadas y en peligro de extinción, incluyendo cinco de tortugas marinas, manatíes, ballenas de Rice y cachalotes.
“La extinción es un precio inaceptable a pagar por la conveniencia, especialmente cuando prácticas de sentido común establecidas desde hace mucho tiempo pueden ayudar a que el desarrollo energético y la recuperación de la vida silvestre coexistan”, declaró Collin O’Mara, presidente y director ejecutivo de la Federación Nacional de Vida Silvestre (NWF, por su sigla en inglés).
“Las especies en peligro de extinción en el Golfo (de México) no están obstaculizando nuestra preparación militar ni nuestras posiciones estratégicas, y permitir que se les cause daño no hará que nuestras tropas ni nuestra nación estén más seguras”, señaló.
Reunión por el alza del crudo por la guerra
El Comité, conocido como el "Escuadrón Divino" y que incluye además al secretario del Interior, el empresario Doug Burgum, se reunió en días pasados por primera vez en más de 30 años, con motivo de la volatilidad en los mercados energéticos internacionales del petróleo a raíz del bloqueo iraní al tránsito por el Estrecho de Ormuz.
"Las interrupciones en la producción de petróleo del Golfo no solo nos perjudican a nosotros, sino que también benefician a nuestros adversarios", declaró Hegseth ante el comité reunido la semana pasada en Washington.
"No podemos permitir que nuestras propias normas debiliten nuestra posición y fortalezcan a quienes desean perjudicarnos. Cuando se frena el desarrollo en el Golfo, nos vemos impedidos de producir la energía que necesitamos como país y como departamento", aseguró.
Ambientalistas intentaron evitar el voto a favor
Las organizaciones ambientalistas intentaron sin éxito bloquear el voto; sin embargo, buscarán impugnar legalmente.
“Lo ocurrido es una orden judicial para la extinción de especies en peligro de extinción en el Golfo (de México), firmada por funcionarios designados políticamente en nombre de algunas de las empresas más ricas del mundo, sostuvo Andrew Wetzler, vicepresidente sénior de Naturaleza del NRDC (Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales):
“El Comité de Defensa de la Naturaleza fue diseñado para conflictos imposibles e irresolubles donde no había otra solución. Este no es el caso. Esta exención ampliada e infundada podría ser desastrosa para la vida silvestre en todo el país, ya que crea una enorme laguna legal en nuestra herramienta más eficaz para protegerla”, subrayó.
Riesgos a la vida marina en el Golfo de México
El Golfo de México alberga más de dos docenas de especies marinas y costeras clasificadas como amenazadas o en peligro de extinción bajo la Ley de Especies en Peligro. Entre ellas destaca la ballena de Rice, la única gran ballena residente en la región durante todo el año, cuya población se estima en apenas 51 individuos.
De acuerdo con el Servicio Nacional de Pesca Marina, las actividades de extracción de petróleo y gas en el Golfo de México representan un riesgo para la especie.
El organismo advierte que, sin medidas preventivas, estas operaciones podrían comprometer su supervivencia, principalmente por el peligro de colisiones con embarcaciones.
Las ONG’s sostienen que el impacto de estas amenazas ya ha sido documentado: El desastre de la plataforma Deepwater Horizon (en 2010), operada por BP, provocó la muerte de cerca del 20 por ciento de la población total de ballenas de Rice.
En el caso de las tortugas marinas, el NRDC considera que cinco especies enfrentan amenazas constantes derivadas de las operaciones de extracción de petróleo y gas en el Golfo de México.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés) estima que, sin medidas de mitigación, la industria matará a más de 30 mil tortugas marinas en la región durante los próximos 45 años.
“Esta administración le está dando vía libre a las grandes petroleras para que maten ballenas y tortugas marinas simplemente porque cumplir con la ley reduce sus ganancias”, indicó Wetzler.
¿Cuáles son los orígenes de las restricciones?
Desde 1995, el gobierno de Estados Unidos ha mantenido restricciones estrictas sobre la perforación petrolera en aguas federales del este del Golfo de México, una zona que abarca principalmente la costa occidental de Florida y parte de la costa de Alabama.
Las restricciones respondieron a una combinación de factores ambientales, económicos y políticos, con un peso especial en la preocupación por los derrames de petróleo y sus posibles consecuencias.
Eventos como el derrame de Deepwater Horizon en abril de 2010 reforzaron aún más estas preocupaciones. Aunque ocurrió en una parte distinta del Golfo, sus efectos —millones de barriles de petróleo vertidos al mar, daños ecológicos masivos y pérdidas económicas significativas— fueron un recordatorio de los riesgos asociados a la perforación en aguas profundas.
MA