El activista Joshua Wong, quien se convirtió en el rostro mundial del movimiento prodemocrático de Hong Kong, fue sentenciado el jueves a 10 años de cárcel por un cargo de colusión con entidades extranjeras bajo la ley de seguridad nacional de la ciudad.
Wong formaba parte de un grupo de jóvenes cuyos esfuerzos de protesta han sido efectivamente ilegalizados por una ley de seguridad nacional de gran alcance que Pekín impuso en el centro financiero asiático en 2020, tras manifestaciones a veces violentas.
"El castigo debe ser proporcional a la gravedad del delito", declaró el juez del Tribunal Superior, William Tam, ante una sala abarrotada, al dictar una sentencia inferior a la pena máxima de cadena perpetua.
"También es necesario que el tribunal exprese el repudio de la comunidad al plan del acusado y a sus actos en complicidad con fuerzas extranjeras o elementos externos para poner en peligro la seguridad nacional."
Wong, que ahora tiene 30 años, fue acusado de conspirar con el activista exiliado Nathan Law y otros para pedir a países, organismos o individuos extranjeros fuera de China que impusieran sanciones o bloqueos, o que participaran en otras actividades hostiles contra el gobierno. Se declaró culpable del cargo en septiembre.
Los casos de Wong y otros están siendo seguidos de cerca por grupos internacionales de derechos humanos y algunos países occidentales y asiáticos que siguen de cerca la adopción de la ley de seguridad nacional en la antigua colonia británica.
En febrero, el magnate de los medios de comunicación Jimmy Lai , el crítico más acérrimo de China en Hong Kong, fue encarcelado durante 20 años por conspiración con fuerzas extranjeras y sedición tras un juicio histórico que provocó críticas internacionales.
"Nunca he defendido la independencia de Hong Kong", dice Wong
Vestido con una camisa azul y gafas de montura oscura, y con el pelo corto por los lados y la nuca, Wong, flanqueado por tres guardias, asintió repetidamente con la cabeza hacia la galería del público antes de la lectura de la sentencia.
"Nunca he defendido la independencia de Hong Kong, ni he promovido jamás el 'colapso de China' ni un cambio de régimen", declaró Wong durante la fase de atenuación de la pena del juicio.
"Tampoco he recibido nunca financiación extranjera ni he gastado dinero en contratar consultores políticos extranjeros."
Wong, detenido en repetidas ocasiones por su papel en la organización de manifestaciones a favor de la democracia, dijo que posteriormente se dio cuenta de que se había equivocado al creer que sus actividades estaban dentro de los límites de la ley.
"Estas duras sentencias han dejado a muchos habitantes de Hong Kong profundamente atemorizados", dijo ET Wong, ama de casa y una de las decenas de personas que abarrotaron las galerías públicas y se congregaron fuera del tribunal para apoyar a Wong.
"No sabemos qué acciones podrían infringir la ley, qué decimos podría infringir la ley, qué escribimos o qué dibujamos. Simplemente ya no lo sabemos."
Wong permanece detenido desde noviembre de 2020, cuando se declaró culpable de incitar y organizar una asamblea antigubernamental no autorizada durante las protestas que sacudieron el centro financiero asiático en 2019. Su liberación estaba prevista para enero del próximo año.
Pekín afirmó que la ley era necesaria para estabilizar la ciudad.
Wong no era un "enemigo", pero necesitaba aprender a respetar la ley y "comprender su propio país", dijo Steve Li, superintendente jefe del departamento de seguridad nacional.
Acusación de 'mano negra'
Las reuniones de Wong con políticos de Estados Unidos, Europa y otros lugares han provocado la ira de Pekín, que lo tilda de "mano negra" de fuerzas extranjeras.
Los delitos tuvieron lugar entre el 1 de julio y el 23 de noviembre de 2020, un período en el que Hong Kong se enfrentaba a un "riesgo muy alto" para la seguridad nacional y el estado de derecho, dijo Tam.
En una audiencia celebrada en septiembre, la fiscalía destacó lo que denominó una campaña política y mediática internacional por parte de Demosisto, un partido político ahora disuelto del que Wong fue líder, que buscaba imponer sanciones y otras acciones hostiles contra Hong Kong y China en 2019 y 2020.
Entre esos esfuerzos se incluyeron viajes de cabildeo a Washington D.C. y reuniones con Nancy Pelosi, entonces presidenta de la Cámara de Representantes, y con el secretario de Estado Marco Rubio, quien era senador en ese momento.
En un momento dado, el grupo también apoyó un referéndum sobre la soberanía de Hong Kong.
Tam afirmó que Wong y Law se adentraron en el "campo de batalla internacional" antes de que entrara en vigor la ley de seguridad nacional, pero persistieron y "adaptaron deliberadamente" sus actividades para "facilitar la comisión del delito".
Dijo que tuvo en cuenta la declaración de culpabilidad de Wong, su remordimiento y sus esfuerzos educativos en prisión.
IYC