Rayados tiene tres partidos por delante en la fase regular del Apertura 2026 y el objetivo es claro: conseguir un cierre perfecto que le permita meterse directamente a la Liguilla. El equipo de Matías Almeyda está obligado a reaccionar después de dejar escapar puntos importantes, particularmente con el empate 3-3 ante Tijuana, resultado que lo sacó de los primeros ocho lugares de la clasificación.
La historia reciente ofrece un antecedente que puede servir como inspiración para el Monterrey. En el Apertura 2024, bajo la dirección técnica de Martín Demichelis, los albiazules consiguieron cerrar la fase regular con tres victorias consecutivas: primero golearon 4-0 al Atlas, después vencieron 2-1 al Puebla como visitantes y finalmente derrotaron 2-1 al León. Nueve puntos de nueve posibles para terminar con buenas sensaciones y llegar fortalecidos a la Liguilla.
Ahora, dos años después, Rayados pretende repetir aquella fórmula. Sin embargo, existe un antecedente mucho más reciente que debe evitar a toda costa: lo sucedido en el Clausura 2026. En aquella ocasión, Monterrey también llegó a la recta final con la obligación de ganar sus últimos tres compromisos para mantener vivas sus aspiraciones de clasificación. Después de 14 jornadas tenía apenas 15 puntos y estaba ubicado en la decimotercera posición, cuatro unidades por debajo del octavo lugar.
El equipo no pudo responder a esa exigencia. Enfrentó a Pachuca, Puebla y Santos Laguna, pero no consiguió el cierre que necesitaba. Finalmente, Rayados terminó aquel campeonato en el lugar 13, con apenas 18 unidades, y se quedó fuera de la fase final. Un escenario que Matías Almeyda y sus futbolistas no quieren volver a experimentar.
Para el Apertura 2026, el panorama vuelve a colocar al Monterrey bajo presión. Después de 15 jornadas, Rayados suma 21 puntos y ocupa la novena posición, apenas una unidad por debajo de Santos Laguna, que actualmente marca el límite de los ocho equipos que avanzan directamente a los cuartos de final. Además, el calendario presenta una dificultad adicional: los tres encuentros que le restan serán en calidad de visitante.
El primer compromiso será ante Toluca, el sábado 7 de noviembre, en el Estadio Nemesio Diez. Los Diablos llegan con 24 puntos y se encuentran en la quinta posición, por lo que será una prueba de alta exigencia para los albiazules. Posteriormente, el sábado 14 de noviembre, Monterrey visitará al Querétaro en el Estadio Corregidora, en el encuentro pendiente de la Jornada 7. Los Gallos tienen 20 unidades y también están involucrados en la pelea por un boleto a la Liguilla.
Finalmente, Rayados cerrará su participación en la fase regular el sábado 21 de noviembre, cuando visite a los Pumas de la UNAM en el Estadio Olímpico Universitario. Los universitarios también cuentan con 20 puntos y representan a otro rival directo en la lucha por la clasificación.
Son nueve puntos en disputa, tres visitas consecutivas y un margen de error cada vez más reducido. Rayados tiene la oportunidad de recuperar el camino y emular aquel cierre perfecto que consiguió con Martín Demichelis en 2024. La diferencia es que ahora no solamente necesita sumar: también debe demostrar que aprendió de lo sucedido en el campeonato anterior. Porque repetir las tres victorias sería el escenario ideal, pero repetir la historia del Clausura 2026 sería un golpe que el proyecto de Almeyda no puede permitirse.
MGC