Se acabó. El ciclo más glorioso del América en los últimos 30 años llegó a su fin, algún día debía de pasar, aunque fue de una manera cruel. Cuando parecía que tenía el pase a la semifinal. Germán Berterame desató la amargura de una afición y de un club que se quedó en la aduana de los cuartos de final. Un 2-1 que le costó sangre a Rayados, pero que lo pone en la siguiente ronda.
Vaya que sorprendió Jardine con el once inicial, el entrenador se guardó a Brian y a Maximin, cuando parecía que el juego pedía vértigo, André apostó por la tenencia.
América salió con el cuchillo entre los dientes, con nervio y ansia, justo como demanda la Liguilla, quiso marcar el primero tan pronto que casi se lleva un tremendo susto, cuando Kevin falló en un fildeo y Corona se plantó frente a Malagón, el portero repelió el tiro para fortuna de las Águilas.
A partir de entonces, América fue una y otra vez, tomó la pelota y empezó a darle circulación, Aguirre tuvo la primera de las Águilas, pero Cárdenas evitó el daño. Rayados asumió que debía resguardarse, cerrar espacios y tratar de bajar las pulsaciones de los azulcrema que iban a mil por hora.
Lo pudo hacer el equipo de Torrent, que cedió la iniciativa, pero no dejaba huecos por el centro, sus defensas cortaban cualquier balón amenazante…
Hasta que vino un chispazo de Zendejas, el volante tomó la pelota y sorprendió con un tiro con la zurda, una raya que se coló pegado al palo del Mochis Cárdenas. A la media hora de partido el cuadro de Coapa dio un paso clave.
Rayados espabiló, salió del fondo, entendió que no podía ser tan contemplativo, se soltó un poco y logró acercarse al arco de Malagón con Canales, pero de nuevo el portero estuvo atento.
Quería América el segundo antes del descanso, apretó los dientes y el Búfalo casi enciende la tribuna cuando un cabezazo suyo pegó en el larguero y picó sobre la raya.
El segundo tiempo demandaba un juego a corazón abierto de las Águilas y una invitación a Rayados para dejar atrás la falta de acción. Ninguno cambió, se guardaban sus armas para el tramo de más ansiedad.
Y el plan de Jardine de jugar con dos nueves le dio resultado, una buena combinación entre Sánchez y Zendejas llevó a éste a poner un centro el Corcho desvió y le dejó la pelota en bandeja a Zúñiga que solo la empujó. Al 59’ América lograba la remontada y Rayados estaba obligado a cambiar de plan, ya no le valía refugiarse en su campo, ahora tenía que morirse de algo.
Torrent mandó a Fimbres y Martial para cambiar la historia, quedaba media hora de infarto, el corazón se aceleró con el tercero de Zúñiga, pero el alma le regresó a Rayados cuando el VAR detectó un fuera de juego. El cierre de partido fue de máximo nervio, todo a una bala en ambos equipos, pero cayó de lado de Rayados cuando Berterame remató con la cabeza un centro desde la banda derecha en el tiempo de compensación. Desazón total en el cuadro amarillo y fiesta regia.
Para el América viene un tiempo de introspección, deberá ver qué se hizo mal y regresar más fuerte. Para Rayados viene una semifinal en la que todo puede ocurrir porque se lleva un envión anímico muy grande.
MGC