Se acabó. Miguel Borja no jugará en Cruz Azul, el delantero colombiano se cansó de esperar los tiempos de la directiva de La Máquina y ha decidido buscar otros horizontes, así lo confirmó este viernes el propio colombiano en un mensaje en su cuenta de Instagram.
"Quiero expresar mi agradecimiento por el respaldo y la total transparencia de Cruz Azul, de su Presidente y de todas las personas que trabajaron para que se diera mi llegada. Desafortunadamente la liberación del cupo de extranjeros se extendió más de lo esperado, lo que me llevó a escuchar otras opciones ante la imposibilidad de jugar. Me voy con una grata impresión y muy agradecido con cada persona del Club por el trato y la confianza brindada. Solo me queda desearles los mayores éxitos, y quizás en otra ocasión nuestros caminos se vuelvan a cruzar. Le deseo lo mejor a La Máquina", escribió en su perfil el atacante.
Queda claro que el interés de Cruz Azul era aguantar hasta la salida de Bogusz y la de Cándido, pero esos tiempos no cuadraban con los de Miguel, que no quiere perder tiempo ni vivir a la expectativa, él cumplió con atender el interés del cuadro celeste, con entrenarse algunos días en La Noria, pero los acuerdos de las otras salidas siguen empatanados.
¿Cuáles fueron las cuestiones administrativas que impiudieron su llegada?, pues bien en el cuadro celeste no quieren tener sobrecupo de jugadores No Formados en México, hacía falta hacerle cupo al colombiano porque los contratos -y por ende los pagos a Bogusz y Cándido- siguen activos y siempre existe el riesgo de que la negociación de una salida se cayera y terminara por no concretarse, lo que hubiera significado pagar contratos en activo (Mateusz Bogusz y Camilo Cándido) y uno nuevo (en este caso el de Borja).
Hay que tener en cuenta que reglamentariamente la Liga MX no le impedía a Cruz Azul registrar a Borja, porque aún podía activar un registro, ya que en el sitio oficial de la competencia solo aparecen 8 jugadores NFM activos, pero tiene que pagar 9 sueldos y en La Noria no quieren andar dejando dinero en activos que se convertirán en pasivos.
Como sea, Miguel Borja ya no vestirá de celeste lo que parecía un fichaje de calidad para el ataque de La Máquina se convierte en otra situación bochornosa que deja al conjunto cruzazulino más diezmado y con el tiempo a contrareloj para buscar un refuerzo en ataque, aunque visto lo visto, hay que ver primero cuánto se tardan en resolver las salidas de Bogusz y Cándido.