Abróchense el cinturón; arranca la Liguilla del Clausura 2026, la fiesta que siempre se espera y que arroja el mejor futbol del torneo, aunque ahora será especial por el hecho de que hay equipos que han cedido jugadores a la Selección Mexicana y eso les resta fuerza deportiva, sobre todo a Chivas que hizo una fase regular casi perfecta. Hay casos como Tigres que no perdió a nadie y se presenta como un equipo super fuerte por la variedad de recursos que posee.
Efraín y Joel, los anarquistas
El torneo Guardianes 2020 fue el último en el que un entrenador mexicano logró el título, cuando el León de Ignacio Ambriz venció a Pumas en la final del silencio, pues fue el campeonato que se jugó cuando el mundo fue azotado por la pandemia de covid.
Después -y como ha sido costumbre- los entrenadores mexicanos no han podido levantar el trofeo. Sí, el estratega de origen nacional es una especie en peligro de extinción. Sin embargo, en este Clausura 2026 emergió una figura que puede romper con esa dictadura: Efraín Juárez.
El entrenador de los Pumas firmó un torneo espectacular con el cuadro universitario, concluyó como líder general, apenas perdió un partido, fue la mejor ofensiva y estuvo entre las mejores defensivas, registros que ilusionan en el Pedregal.
Y de último momento, Joel Huiqui se sumó como el segundo entrenador mexicano que estará en la fiesta grande al frente de Cruz Azul, un proyecto deportivo que tiene la materia prima para pelear por el título si logra una conexión y una reivindicación deportiva. Joel tiene todo que ganar y nada que perder, si muestra una buena capacidad de gestión de los recursos La Máquina puede ser muy peligrosa.
Tanto Juárez como Huiqui debutarán en este tipo de instancias, aunque las conocen bien, porque ambos fueron campeones como jugadores y saben de lo que van este tipo de series. Efraín ya vivió partidos de Play In, pero la Liguilla en sí es más demandante. Huiqui las ha vivido como auxiliar, pero ahora será el jefe del banquillo.
En ambos casos les toca lidiar con verdaderos pesos completos. Juárez se medirá a André Jardine, el único entrenador que ha logrado un tricampeonato en torneos cortos y Huiqui a Diego Cocca, quien logró un bicampeonato con Atlas.
La dictadura del Turco
Por ahora, la Liga Mx vive bajo la ley de Antonio Mohamed, el entrenador del Toluca regresó a México para sacar del ostracismo a los Diablos, convirtió el Nemesio Diez en un nuevo infierno con la conquista de un bicampeonato que ha puesto a los escarlata en el equipo más fuerte del último año.
El Turco es el entrenador más experimentado de los ocho que hoy están calificados, también el más ganador; un currículum que impresiona y asusta a quien se le ponga enfrente. El desafío en esta Liguilla para Mohamed y sus Diablos es avanzar como visitante, algo que en las pasadas fiestas no realizó porque terminó mejor clasificado. Su rival será Pachuca que tiene a otro argentino en el banquillo en la figura de Estebán Solari, un entrenador que apenas inicia su camino y le tocó semejante examen.
Desequilibrio
En la serie entre Chivas y Tigres también habrá un choque de entrenadores argentinos, dos tipos que viven sus primeros pulsos en México. Gabriel Milito al frente del Rebaño tendrá que dar una master class para la optimización de recursos; ha perdido cinco jugadores por convocatoria a Selección Mexicana y se enfrenta a Guido Pizarro, estratega de los felinos que tiene uno de los planteles más fuertes.
El volado -a priori- parece caerá del lado de los felinos, pero la Liguilla es la instancia en la que la coherencia arroja muchos pasajes de incoherencia, series en las que se presenta la dinámica de lo impensable y donde la lógica, a veces, no suele imponerse.
Dos entrenadores jóvenes mexicanos se meten a la jaula de la Liguilla, esa en la que los estrategas argentinos son mayoría, la misma donde un brasileño se presenta en solitario; cada uno de ellos es bien diferente, pero el reto para Efraín y Joel es romper la hegemonía de los foráneos.