El torneo anterior, la lateral derecha se convirtió en un problema estructural para Cruz Azul. La marcha de Ignacio Rivero y el traspaso de Jorge Sánchez a Grecia coma dejaron huérfana una zona que solo contaba con Jorge Rodarte como marcador improvisado por esa parcela, porque Rodarte tiene como zaguero central su principal puesto dentro del campo.
Hubo días en los que Nicolás Larcamón se vio obligado a improvisar a Omar Campos por esa zona, sin que éste fuera especialista de la misma, pues su principal pie es el izquierdo y eso genera ciertas complejidades cuando se tiene que realizar la última jugada ya sea un centro o un amague, aunado a que a nivel defensivo también se conceden ciertas ventajas al atacante adversario.
Con la salida de Larcamón y la llegada como entrenador interino de Joel Huiqui, éste abrió la puerta del vestuario y lo primero que hizo fue escuchar a los jugadores, se acercó a ellos para saber cuál era su punto de vista, sus necesidades y sobre todo la zona en la que se sentían más cómodos; nada de improvisaciones Joel aplicó una premisa básica: colocar al futbolista en la zona en la que mejor luzca.
La irrupción de Jeremy Márquez
Jeremy no figuraba en los primeros partidos de Huiqui en el once inicial, pero un positivo de influenza de Rodarte antes del juego de ida de la Semifinal contra Chivas, llevó al estratega celeste a buscar una solución sin tocar a Campos, la elección fue colocar a Jeremy Márquez en la banda, un plan que Huiqui trabajó al conocer las condiciones de Márquez, maneja el perfil derecho, tiene oficio defensivo por jugar en el medio campo y es de un físico ligero que le permite tener amplios recorridos.
El jugador no dudó, era la manera de meterse en el once y tener así un papel protagónico en la Liguilla. El plan de Huiqui no salió mal, Cruz Azul empató y Marquez estuvo acertado, pero fue en el juego de vuelta donde empezó a mostrar sus condiciones en esa posición. Marcó el primer gol en el estadio Jalisco, un tiro raso cruzado con la derecha. Fue de los más efusivos a la hora de celebrar el pase a la Final, por su pasado rojinegro y por lo que suponía llegar a la gran cita del Clausura 2026.
En el juego de vuelta de la Final contra Pumas, Jeremy apareció como lateral derecho, tuvo un peso destacado, sobre todo en la recta final, cuando el partido estaba 1-1, los tiempos extra se olían en CU, pero ahí vino el jaque mate de Huiqui, el entrenador de Cruz Azul retiró a Amaury García y colocó a Rodarte en la lateral derecha, con lo que pasó a Jeremy al medio campo.
Antuna se fue expulsado por una falta sobre Márquez en medio campo, eso le dio a Cruz Azul el empuje final para ir por la victoria, por sus pies pasó la acción del segundo gol, llevando el balón por izquierda y luego descargar con Charly... Y con la ventaja ya de 1-2, generó la expulsión de Ángel Rico ya en el tiempo añadido. Punto final porque ahí murió el juego y llegó la Décima.
Márquez firma la remontada
En el inicio de la defensa del título en el Apertura 2026 ante el Atlético de San Luis, Huiqui mantuvo a Jeremy en la banda derecha, el entrenador sigue convencido de su plan y el jugador cree en el jefe del banquillo, se siente cómodo y todo apunta a que será el jefe de esa zona, por más que se ande buscando en el mercado un lateral, lo del viernes podría pausar esa búsqueda.
Y es que cuando La Máquina estaba contra la lona y todo apuntaba a que llegaba el primer descalabro de Huiqui. Los celestes palparon el miedo de los potosinos después del descuento y en esa alma ofensiva que hay en Jeremy, se sumó como un ofensivo más, apareció en el filo del área chica, bajó la pelota, giró y definió con un tiro cruzado, una definición de '9' puro para el lateral derecho.
Y en el tiempo añadido, de nuevo Jeremy dio unos pasos al frente, ahora controló en la frontal, acomodó la pelota y armó la pierna derecha para consumar un regreso espectacular de La Máquina. Otro jaque mate con Márquez como protagonista. Jeremy se ha convertido en el alfil de Joel Huiqui.
CIG