Previo a la liguilla, Chivas retomó la producción ofensiva pese a no contar con un delantero fijo.
El Rebaño ganó su tercero al hilo y el técnico, Gabriel Milito, movió su alineación desde el inicio, con algo poco visto durante el torneo.
Aún teniendo a sus dos centros delanteros sanos, Ricardo Marín y Ángel Sepúlveda arrancaron el partido ante Atlante desde el banquillo, el técnico optó por Santiago Sandoval, como el hombre más adelantado y funcionó.
Luego de cinco partidos con un gol anotado, el Rebaño marcó cuatro, gustó y se clasificó a su tercera Liguilla de manera consecutiva.
La movilidad, rapidez y contundencia de Sandoval en el último cuarto del campo ha sido determinante para el Rebaño.
Anotó el primero luego de un servicio elevado de Luis Romo y aprovechando el error defensivo de Diogo Bagüi.
Mientras que el segundo también es muestra de sus cualidades, explotó su velocidad, encontró el espacio y remató de cabeza tras un centro de Efraín Álvarez; primer doblete en Primera División, tercer gol con la testa y el quinto en su cuenta personal.
Misma cuota que suma Marín, quien registra su mejor marca con los rojiblancos y sus virtudes también encajan en el sistema actual.
Los movimientos sin balón, los apoyos, su implicación en la generación de peligro le dan un peso importante, sin embargo, no anota desde el Clásico Nacional, es decir, desde hace seis partidos.
Sepúlveda volvió a la convocatoria tras dos partidos ausente, suma el gol en el Clásico Tapatío.
El chiverío encontró su mejor versión en la recta final y Milito prueba variantes en fase ofensiva, rubro donde son la sexta mejor.
Ya jugó con Marín o Sepúlveda, con los dos, viniendo desde la banca Jesús Hernández y ahora con Sandoval como el más adelantado.
SRN