Tanto la portería del Guadalajara como la de la selección mexicana han tenido siempre a un referente. José Antonio Rodríguez intentará convertirse en un ídolo de ambas, pero sabe que aún queda mucho trabajo por hacer después de su regreso a Chivas. Toño aborda también lo que en su momento significó salir del Rebaño, los objetivos que tiene en varios plazos, qué espera de su nueva etapa y la transformación que tuvo en los últimos años.
¿Cómo te sientes de poder regresar al Guadalajara?
Feliz, contento. Es la primera vez en mi vida en la cual yo tengo la libre decisión de elegir dónde quiero jugar. Tal vez me escuche un poco romántico pero si de niño me hubieras dicho ‘¿en qué equipo quisieras jugar?’, pues hubiera sido Chivas. Ese lado de Toño nunca se ha perdido. Y ahora que fue la primera ocasión en la cual puedo decir dónde puedo jugar, sin duda iba a elegir Chivas.
¿Qué objetivos tienes en esta nueva etapa con Chivas?
Tengo varios. Sin duda a corto plazo es que el arco de Guadalajara sea el más seguro de todo el país, quiero que el arco de Chivas sea el punto más fuerte de este club. Por supuesto que después puede venir selección nacional, puede venir campeonatos con esta institución, sacar el descenso lo más rápido posible, hay muchas cosas. Gracias a Dios hay un reto muy interesante y muy bueno adelante y vamos a trabajar y desde mi lado estoy trabajando muy fuerte para poder verlos cristalizados muy pronto.
¿Cómo fue el acercamiento del Guadalajara?
Chivas se acerca a mí faltando cuatro o cinco fechas para acabar el torneo y empieza todo este tema muy largo de pláticas, de conversaciones, de temas legales como es un contrato totalmente nuevo y diferente al que yo tuve alguna vez, entonces por eso se hizo un poco largo, un poco tedioso. El estira y afloja sin duda que fue un gran trabajo junto con mi representante y gracias a Dios hoy estoy acá. Mi corazón siempre va a ser Chiva.
¿Cómo evalúas tu última salida de Chivas? ¿Crees que fue justa?
Estoy consciente de que el momento en el que salgo, tenía que salir. Así fue, fue lo mejor que me pudo haber pasado y hoy en día entiendo y comprendo que me toca volver de una manera muy diferente de como cuando salí. Yo considero que Dios dispone de las mejores cosas para aquellos que lo aman y sé que Dios dispuso el plan con Lobos. Fue un gran torneo allá. Me topé con uno de los mejores entrenadores de arqueros que he tenido en mi vida como Oscar Resano, un entrenador muy bueno con una gran idea futbolística como es Paco Palencia y un club donde me llegaban de todo, todos los partidos tenía de todo: centros, por abajo, por arriba, por en medio, por un lado, por el otro. Entonces fue lo mejor que me pudo haber pasado.
¿Qué tanto cambió en el Toño que se fue y el que volvió?
Cada experiencia y cada cosa vivida te hacen crecer y forjarte como persona. Créeme que a mí a través de los golpes de tal vez salir, de sentirte que estás en Guadalajara, estás en primera división, vas a ser el arquero que siempre soñaste desde niño y de repente te tumben el sueño… Hoy me encuentro en mi punto más alto de madurez que yo he tenido, pero estoy consciente y claro que me quedan muchos años por delante. Gracias a Dios hoy vuelvo como un Toño diferente, con un vagaje diferente de minutos, de vivencias, de experiencias y me queda claro que estoy en un punto pero queda más por seguir.
¿Llegaste a pensar que no volverías a Chivas?
Créeme que sí, sobre todo porque yo era jugador libre. Yo tuve oportunidad de salir tal vez a Europa, salir a diferentes clubes de México, y lo llegué a hablar con mi representante y tomamos la decisión de irnos tranquilos, de tener un buen torneo con Lobos. Una vez que terminara veríamos cuál era nuestra mejor opción, entonces estábamos valorando todas las ofertas que teníamos y gracias al interés que hubo aquí en Guadalajara… soy Chiva, toda la vida lo he sido y desde niño lo fui. Por supuesto que el proyecto deportivo que me presenta Chivas, si llego a un buen arreglo económico y yo con el deseo de volver, se dio lo necesario para poder estar aquí.
SRN