México vuelve a verse las caras con Estados Unidos, un duelo que llega con matices bien claros. Los dos equipos arrancan un ciclo de cara al Mundial de 2030. En el caso del Tricolor con los primeros pasos de Rafa Márquez en el banquillo. Mientras el Team USA apostó por la continuidad de Mauricio Pochettino. Dos modelos y dos ideologías frente a frente este sábado.
Este encuentro siempre tiene un valor emocional agregado, tanto en el césped como en las tribunas, es una rivalidad que no conoce de etiquetas, para los jugadores es más que orgullo deportivo, para los aficionados es la defensa de las raíces. Aunado a las connotaciones políticas y sociales que nunca han desaparecido.
Han pasado 24 años desde que se cruzaron en el Mundial de Corea y Japón 2002, ese cruel y amargo episodio que fue favorable para los estadunidenses. Desde entonces se han enfrentado en 32 partidos y la estadística fría marca una ventaja para el Team USA, un motivo más para que el cuadro mexicano acorte distancias.
Esta Fecha FIFA, sirvió para el debut de Rafa Márquez con México, hasta ahora el Tricolor no ha logrado un triunfo, viene de dos empates a un gol ante Colombia y Perú; mientras en la continuidad al proceso de Pochettino, el argentino suma dos triunfos al mando del Team USA; 4-1 sobre Perú y 4-2 sobre Chile, por lo que lograr la primera victoria de la era Márquez en un clásico de la Concacaf tendría un valor emocional muy fuerte en el equipo y en las gradas.
Los dos entrenadores cuentan con jugadores de buena calidad, aparecen algunos nombres que estuvieron en el pasado Mundial, pero también rostros nuevos; sin embargo, en estos duelos poco se improvisa porque no se quiere experimentar el sabor amargo de la derrota por lo que se augura que ambos echen mano de una alineación bastante competitiva.
La última vez que se enfrentaron fue en la Final de la Copa Oro de 2025, con triunfo y título para el Tricolor por 2-1, en ese juego Márquez fungió como auxiliar de Javier Aguirre y Pochettino aprendió lo que cala perder con México. Por donde se le vea esto nunca será un amistoso.
RGS