La llegada de Suecia a Monterrey ya genera emoción entre los aficionados que viajarán miles de kilómetros para acompañar a su selección por el Mundial. Pero para Andreas Östberg, este torneo tendrá un significado aún más especial.
Nació en Estocolmo, pero desde hace casi 30 años vive en Nuevo León. Por eso ver a Suecia disputar partidos en la ciudad donde construyó su vida representa el encuentro de dos mundos que forman parte de su historia.
“Es increíble que Suecia haya clasificado y que además venga a jugar aquí en Monterrey.
“Vienen mis sobrinos y vamos a vivir la experiencia aquí junto con otros suecos. Está bien padre”, señaló.
Su historia con Monterrey comenzó antes del futbol. Conoció a una regiomontana mientras ambos estudiaban en Alemania y años después decidió dejar Suecia para vivir en Nuevo León.
“No elegí vivir en Monterrey, sino fui importado por mi esposa”, bromeó.
Llegan más vikingos
Mientras miles de aficionados comienzan a llegar a Monterrey para vivir la fiesta del Mundial, cinco amigos suecos encontraron mucho más que futbol en la Sultana del Norte.
Retirados y unidos por una pasión que los ha llevado a recorrer distintos países, este grupo de amigos de Suecia eligieron México para seguir a su selección y vivir una nueva aventura. Apenas pisaron suelo regiomontano y quedaron sorprendidos por el recibimiento.
“La gente aquí es fantástica. Probablemente esta sea la mejor ciudad en la que he estado hasta ahora para vivir el futbol”, agregó.
nrm