Mateo Chávez salió del Estadio Ciudad de México todavía incrédulo. La noche que tantas veces imaginó terminó por hacerse realidad en el escenario más grande: debutó en una Copa del Mundo, marcó gol y ayudó a que México venciera 3-0 a Chequia para completar una fase de grupos perfecta en el Mundial 2026.
El triunfo tuvo un valor especial para la Selección Mexicana, que por primera vez en su historia cerró la primera ronda con tres victorias en tres partidos y nueve puntos de nueve posibles. Pero para Chávez, además del logro colectivo, quedó una imagen personal imposible de borrar al anotar el primer gol del partido.
“Sinceramente, muy bonito. Yo creo que esto me lo voy a llevar hasta la tumba”, dijo todavía emocionado. “Esto es del equipo. A mí me toca hoy jugar mi primera vez, pero el equipo venía haciendo un gran Mundial desde hace dos partidos, desde una gran preparación antes y la verdad es que me siento muy parte de esto”.
"Es algo muy bonito, me lo voy a llevar a la tumba", señala Mateo Chávez sobre el gol que anotó para encaminar la victoria de México sobre Chequia en el Mundial 2026
— La Afición (@laaficion) June 25, 2026
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El defensor reconoció que el escenario que vivió ya había pasado muchas veces por su cabeza. Desde que comenzó a ver cercana la posibilidad de sumar minutos con el Tri, empezó también a imaginar cómo sería escuchar al Azteca estallar.
“Sí, la verdad es que me lo imaginé muchas veces. Sobre todo últimamente que sabía que podía tener una oportunidad de jugar. Soñaba con eso, soñaba con dar una asistencia, con escuchar sobre todo un grito de gol, no me importaba de quién fuera”, relató.
Y añadió: “Creo que yo eso era lo que quería vivir, escuchar un grito de gol y sinceramente se dio. Estoy muy feliz y no tengo palabras para describirlo”.
La noche adquirió todavía más valor cuando encontró a su familia entre la celebración. Ahí entendió que el momento no era solamente suyo.
“No, pues ahí los vi. Yo creo que estaban más eufóricos que yo”, contó entre risas. “La verdad es que todavía no me cae el veinte. Estaban muy felices, los vi sin playera celebrando y la verdad es que se siente muy bonito”.
Para Chávez, el recuerdo de esa escena tiene un significado especial.
“Yo creo que es lo más bonito que le puedo dar a ellos por todo el apoyo que me han dado desde siempre. Gracias a Dios estoy aquí y darles esa alegría no tiene precio”.
Más allá del resultado, el futbolista destacó una de las fortalezas que han sostenido el gran arranque mexicano, el orden defensivo. El Tri terminó la fase de grupos sin recibir gol, algo que no conseguía desde México 70.
“Es bonito, sobre todo para nuestros centrales, que creo que están haciendo un trabajo increíble. Los tres, cuatro, los que han jugado en esa posición están haciendo un trabajo increíble, trabajan muy duro toda la semana, no se achican ante nadie”.
También tuvo palabras para Raúl Rangel: “Sobre todo por ellos y por el Tala, que se lo merece mucho, pues se siente muy bien. Hoy fue mi primer partido, pero ellos lo vienen trabajando y tener estos frutos se siente bonito”.
Sobre el paso perfecto del equipo, Chávez evitó caer en la euforia y dejó claro que dentro del vestidor el mensaje es seguir avanzando.
“Yo creo que ya desde mañana pensar en ese partido, prepararnos de la mejor manera, recuperarnos, ponerse otra vez a disposición del entrenador”.
Aunque reconoció que primero habrá espacio para celebrar.
“Ahorita trataremos de disfrutar lo más posible, trataré de disfrutar lo más posible y después desde mañana tenemos que pensar en eso porque no hemos ganado nada. Queremos mucho más y creo que el grupo puede dar más todavía”.
Cuando le preguntaron cuál ha sido la clave de este México que marcha invicto y con marca perfecta, Chávez apuntó directamente al grupo.
“Yo creo que sobre todo la familia, la solidez, la solidaridad que hay en el compañero que tengo al lado y el apoyo”.
Y profundizó:
“La verdad es que toca al que le toque jugar, creo que está dando su máxima entrega. Sobre todo la gente nos ha dado mucha energía, nos ha hecho creer y creo que estamos conectando muy bien y eso nos ha ayudado mucho para seguir dando pasos adelante”.
Sobre el desarrollo del partido, reconoció que Chequia complicó por momentos el panorama, pero el equipo supo mantener la calma.
“Yo creo que es parte de un partido, sobre todo de un Mundial y de estos niveles. Se complica, el equipo también hace su juego, pero sabíamos que no teníamos que caer en esa desesperación”.
La fiesta mexicana también tuvo espacio para Guillermo Ochoa, quien recibió una ovación del Estadio Ciudad de México en una noche que podría quedar entre sus últimas grandes apariciones mundialistas.
Chávez no escatimó elogios para el arquero.
“La verdad es que Memo se lo merece porque primero es una increíble persona, un increíble compañero, un gran jugador”.
Y cerró con una imagen que resume el respeto del grupo hacia el veterano arquero.
“Es el primero en estar en el gimnasio, el último en irse, está siempre ahí. Es un ídolo para nosotros, nos ha guiado como grupo también, tiene la experiencia y la verdad estoy muy feliz por él”.
México ya está en Dieciseisavos de Final con una marca inédita. Y en una noche histórica para el Tricolor, Mateo Chávez encontró el momento que había imaginado tantas veces: debutar, marcar y escuchar al Estadio Ciudad de México gritar junto con él.
CIG