Un saque de meta pareció rozar un cable sobre el campo hacia el final del primer tiempo del partido Inglaterra-Noruega en los Cuartos de Final del Mundial 2026 el sábado, poco antes de que el inglés Jude Bellingham anotara el gol del empate.
Según el reglamento, si se hubiera advertido que el balón golpeó el cable, el juego se habría detenido y se habría reanudado con un balón a tierra para determinar la posesión.
Pero en este caso, el juego no se interrumpió y no se sabía si el árbitro asistente de video Jerome Brisard revisó la jugada. Brisard también estuvo a cargo del VAR para el Argentina-Egipto en los cuartos de final, uno en el que Argentina remontó para ganar 3-2 y Egipto se quejó de que el arbitraje fue injusto.
El portero noruego Orjan Nyland realizó el saque para iniciar la jugada en cuestión el sábado, que fue controlada por Inglaterra segundos después de que la trayectoria del balón cambiara, lo que sugiere que rozó uno de los cables utilizados para suspender una cámara controlada de forma robótica. Finalmente, el balón le llegó a Bellingham, quien venció a Nyland con un disparo rasante al poste lejano.
Before England’s goal in minute 45+2 against Norway, the sensor in the Connected Ball showed no peak in the 'heartbeat of the ball' when in the air, and therefore no evidence that the ball touched the overhead wire and changed the movement of the ball. pic.twitter.com/gYf9ukfveT
— FIFA Media (@fifamedia) July 11, 2026
Nyland golpeó el césped con la mano, frustrado. Nyland, el astro noruego Erling Haaland y el técnico Stale Solbakken le reclamaron al árbitro francés Clement Turpin después de la jugada y camino al descanso.
En el partido Argentina-Egipto, un gol de Egipto fue anulado a los 58 minutos después de que una revisión del VAR determinó que Marwan Attia había cometido falta sobre el defensor argentino Lisandro Martínez.
RGS