Los futbolistas argentinos desplegaron una bandera con la frase "Las Malvinas son argentinas" tras su victoria 2-1 contra Inglaterra en la Semifinal del Mundial celebrada el miércoles, en una aparente infracción de las normas de la FIFA.
El Código de Conducta en los Estadios de la FIFA prohíbe "pancartas, banderas, folletos, prendas de vestir y demás artículos de carácter político, ofensivo y/o discriminatorio" dentro de los estadios. La FIFA no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
La cuestión de la soberanía sobre las islas del Atlántico Sur, conocidas por los británicos como las Falklands y por los argentinos como las Malvinas, ha sido un tema espinoso desde hace mucho tiempo en las relaciones entre ambas naciones.
En 1982 los países libraron un breve conflicto por las islas, en el que murieron 649 soldados argentinos y 255 combatientes británicos. El Reino Unido salió victorioso y la gran mayoría de los residentes de las islas ha manifestado su deseo de seguir formando parte del Reino Unido.
Sin embargo, Argentina lleva mucho tiempo afirmando que heredó las islas de España tras su independencia en 1816 y que el Reino Unido tomó el control en 1833 mediante un acto colonial ilegal.
Lisandro Martínez y Giovani Lo Celso sostuvieron la bandera, sonriendo, y saludaron a los aficionados en las gradas, que la habían desplegado antes.
No es la primera vez que surge la cuestión de las pancartas políticas durante el Mundial.
El mes pasado, en Los Ángeles, iraníes estadunidenses ondearon banderas prerrevolucionarias —símbolos de protesta contra el Gobierno de Teherán— durante los partidos de Irán, que se desarrollaron sin incidentes.
CIG