Deportes

El empate que eliminó a Argentina en 2002: la selección que sorprendió al mundo

Argentina llegó como favorita al Mundial de 2002, pero quedó eliminada en fase de grupos tras un empate clave ante Suecia. Un resultado que marcó uno de los mayores fracasos en la historia de la Albiceleste.

El Mundial de Corea-Japón 2002 es recordado por múltiples sorpresas, pero pocas tan impactantes como la eliminación temprana de Argentina en fase de grupos. La Albiceleste llegaba como una de las grandes favoritas al título, pero terminó protagonizando uno de los fracasos más inesperados en la historia de la Copa del Mundo.

El desenlace se definió en el último partido del Grupo F, considerado en su momento como el “grupo de la muerte”. Argentina compartía sector con Inglaterra, Suecia y Nigeria, tres selecciones de alto nivel competitivo. Sin embargo, el resultado que selló su eliminación fue un empate 1-1 ante Suecia.

Aquel partido, disputado el 12 de junio de 2002, comenzó cuesta arriba para el equipo dirigido por Marcelo Bielsa. Suecia se adelantó en el marcador con un gol de Anders Svensson en tiro libre, obligando a Argentina a remar contracorriente en un encuentro donde el margen de error era mínimo.

Durante gran parte del partido, Argentina mostró dificultades para generar oportunidades claras. La presión, el contexto y la necesidad de ganar comenzaron a pesar sobre un equipo que, en la previa, era considerado uno de los más sólidos del torneo.

El empate llegó hasta los minutos finales, cuando Hernán Crespo marcó desde el punto penal. El gol encendió la esperanza, pero el tiempo ya no alcanzó. Argentina necesitaba la victoria para avanzar a la siguiente ronda, y el empate terminó por condenarla.

Ese resultado, combinado con la victoria de Inglaterra sobre Nigeria, dejó fuera a la Albiceleste en la primera fase. Un golpe duro para una generación que había dominado las eliminatorias sudamericanas y que llegaba con grandes expectativas.

La eliminación fue especialmente dolorosa por el contexto. Argentina había sido una de las selecciones más consistentes en el ciclo previo al Mundial. Bajo la dirección de Bielsa, el equipo mostró un futbol intenso, disciplinado y eficaz, lo que lo colocaba como uno de los principales candidatos al título.

Sin embargo, el futbol suele ser impredecible, y los torneos cortos como el Mundial no siempre premian al mejor equipo en el papel. En tres partidos, cualquier error puede ser definitivo, y eso fue exactamente lo que ocurrió.

La derrota ante Inglaterra en el segundo partido del grupo complicó el panorama, pero fue el empate ante Suecia el que selló el destino de Argentina. Un resultado que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un ejemplo claro de cómo incluso las selecciones más fuertes pueden quedar fuera prematuramente.

Por su parte, Suecia avanzó como líder del grupo, demostrando solidez defensiva y eficacia en momentos clave. Su actuación en ese torneo es recordada como una de las más consistentes de su historia reciente.

El Mundial de 2002 dejó múltiples lecciones, pero una de las más importantes es que en el futbol no existen garantías. Ni el talento, ni el historial, ni el favoritismo aseguran el éxito.

Para Argentina, aquella eliminación marcó el cierre de un ciclo y el inicio de una etapa de reconstrucción. Para los aficionados, quedó como uno de los episodios más sorprendentes en la historia de los Mundiales.


Google news logo
Síguenos en
Milenio Digital
  • Milenio Digital
  • digital@milenio.com
  • Noticias, análisis, opinión, cultura, deportes y entretenimiento en México y el mundo.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.