Después de la fiesta que provocó la clasificación perfecta de México la noche anterior, el Fan Festival de Guadalajara amaneció con otro ritmo.
El cemento necesitaba un respiro tras la resaca futbolera, y aunque las puertas apenas abrían y todavía no se conocía al rival del Tricolor, poco a poco comenzaron a aparecer las camisetas blancas de Inglaterra.
El cielo nublado le daba un aire muy londinense a Guadalajara. Parecía un presagio para los aficionados ingleses, que llegaron con confianza, pero terminaron viviendo una auténtica montaña rusa de emociones.
Apenas corrían seis minutos cuando el silencio se apoderó de la plaza. La Selecciòn de Congo sorprendió con el primer gol y miles de rostros cambiaron de inmediato. Las sonrisas desaparecieron y dieron paso a la angustia.
Nadie podía creer lo que veía. Ni la separación de los Beatles les habría provocado tanta preocupación como ese inesperado marcador.
Los minutos avanzaban y la incertidumbre crecía. Inglaterra dominaba, pero el reloj era su peor enemigo. Hasta que apareció su hombre de siempre.
Harry Kane tomó el protagonismo y, con un doblete en el segundo tiempo, le devolvió el alma al equipo y a su afición.
¡Termina el partido en el Estadio Atlanta! ????️⚽️@England logró la remontada ante @FecofaRdc y se lleva el boleto a la siguiente ronda. ???????????????????????????????????????? #SomosGuadalajara #Somos26 #FIFAWorldCup pic.twitter.com/GYTrcyF96O
— FIFA World Cup 26 Guadalajara™ (@Gdl2026) July 1, 2026
La tensión se disipó al mismo ritmo que las nubes sobre Guadalajara, mientras el sol volvía a iluminar una Plaza Liberación que recuperó los cánticos y las banderas inglesas.
Con el boleto asegurado, ahora toda la conversación gira alrededor de México. Los aficionados británicos saben que el siguiente reto será muy distinto.
"Seguramente no va a ser fácil. Es el equipo local y la altura también influye. Va a ser muy difícil, pero para mí será un placer jugar contra México", comentó un aficionado inglés.
Sobre las figuras mexicanas también hubo respeto.
"Todos son buenos jugadores. En el papel nosotros tenemos mejores, pero ustedes tienen la ventaja de ser locales. Vamos a ver qué pasa."
El silbatazo final confirmó lo que muchos esperaban: México e Inglaterra se enfrentarán en los Octavos de Final.
Cuarenta años después, los ingleses volverán a disputar un partido en el Estadio Azteca, un escenario que inevitablemente les recuerda aquella histórica final del Mundial de 1986 frente a Argentina.
Ahora escribirán un nuevo capítulo, con la esperanza de que esta vez la historia tenga un desenlace distinto.
DP