Mantener las uñas de una mascota en el largo adecuado no solo es una cuestión estética. Cuando crecen demasiado pueden afectar su forma de caminar, engancharse con facilidad o incluso causar molestias al apoyarse. Sin embargo, cortarlas sin la técnica correcta también representa un riesgo.
Veterinarios y especialistas en bienestar animal coinciden en que este procedimiento debe realizarse con calma, utilizando herramientas adecuadas y respetando los límites de la uña para evitar lastimar al animal.
¿Cómo cortarle las uñas a tu mascota de forma segura?
Antes de sacar el cortauñas, lo primero es asegurarse de que el perro o gato se sienta cómodo con la manipulación de sus patas. La World Small Animal Veterinary Association (WSAVA) recomienda acostumbrar gradualmente a las mascotas a este contacto mediante sesiones cortas y refuerzo positivo, ya que esto ayuda a disminuir el estrés durante el procedimiento.
También es importante utilizar un cortauñas diseñado específicamente para mascotas. Estas herramientas están adaptadas a la forma y grosor de sus uñas, por lo que permiten realizar un corte más limpio y seguro que un cortauñas para personas.
Otro de los aspectos fundamentales es identificar la parte vascularizada de la uña, conocida comúnmente como “vivo”. Cortar esa zona puede provocar dolor y sangrado, por lo que los especialistas aconsejan retirar únicamente pequeñas porciones de la uña, especialmente cuando son oscuras y resulta difícil distinguir hasta dónde puede hacerse el corte.
Además de las uñas principales, conviene revisar el espolón, una uña ubicada en la parte interna de la pata que suele desgastarse menos al caminar. Si no recibe mantenimiento periódico puede crecer en exceso e incluso incrustarse en la piel.
Si durante el procedimiento la mascota se muestra muy nerviosa, intenta escapar o manifiesta agresividad, lo más recomendable es detenerse y continuar en otro momento.
La WSAVA señala que reducir el miedo y el estrés debe ser una prioridad durante cualquier práctica de cuidado, por lo que incluso puede dividirse el corte en varias sesiones si es necesario.
En caso de cortar accidentalmente el “vivo” y que la uña sangre, los especialistas recomiendan mantener la calma y aplicar polvo hemostático para detener la hemorragia. Si no se cuenta con este producto, puede ejercerse presión suave con una gasa limpia y acudir al médico veterinario si el sangrado continúa o la lesión parece importante.
¿Cada cuánto hay que cortar las uñas de un perro o un gato?
No existe una frecuencia única para todas las mascotas, ya que depende de factores como su edad, nivel de actividad y el tipo de superficies por las que caminan diariamente. Los perros que realizan paseos frecuentes sobre pavimento suelen desgastar más sus uñas de forma natural que aquellos que permanecen la mayor parte del tiempo dentro de casa.
En el caso de los gatos, Consumer Reports, con base en recomendaciones de veterinarios, señala que los ejemplares de interior suelen requerir una revisión de sus uñas cada dos a cuatro semanas, aunque el intervalo puede variar según cada animal.
Más que seguir un calendario fijo, los especialistas aconsejan observar periódicamente el largo de las uñas. Si estas comienzan a tocar el suelo al caminar, se curvan o dificultan el movimiento de la mascota, es momento de recortarlas.
Si el perro o gato presenta uñas deformadas, lesiones, dolor en las patas o un miedo intenso durante el procedimiento, lo más seguro es acudir con un médico veterinario. Además de realizar el corte correctamente, el profesional puede orientar a los propietarios sobre la técnica más adecuada para los siguientes cuidados en casa.
JCM