Estilo

¿Cómo hacer un DELICIOSO cheesecake de moras en vaso SIN horno?

Te compartimos paso a paso cómo hacer un rico cheesecake de moras con una receta tan sencilla que no lo podrás creer, además de quedar riquísimo.

Milenio M logo
Únete al canal de Milenio  

Hay días en los que el cuerpo te pide a gritos un postre espectacular, de esos que te hacen cerrar los ojos al primer bocado. 

El problema es que casi siempre pensamos que preparar algo así implica ensuciar toda la cocina, prender el horno y rezar para que nada se queme. Este cheesecake en vaso viene a romper con todo ese estrés, demostrando que puedes armar un antojo con nivel de cafetería en tu propia casa y en tiempo récord.

¿Qué ingredientes lleva un cheesecake de moras?

La maravilla de esta versión es que te ahorra la parte más pesada y técnica de la repostería tradicional; no hay que lidiar con tiempos de horneado exactos ni preocuparse porque el centro del pastel se hunda.

Al prepararlo directamente en vasos individuales, logras esa textura densa y cremosa del queso de una forma mucho más relajada, lista para comerse a cucharadas en el sofá.

El verdadero secreto para que esto no te empalague a las tres cucharadas está en la cubierta, pues todos los ingredientes crean un contraste de sabores que vuelve a este postre algo completamente adictivo.

  • 1 paquete pequeño de galletas tipo María
  • 2 cucharadas de mantequilla derretida
  • 1 barra entera de queso crema (sácala del refri un rato antes para que esté suave).
  • 4 cucharadas soperas de leche condensada.
  • Un chorrito de extracto de vainilla.
  • 1 taza llena de moras (no importa si son frescas o estaban congeladas). 
  • 1 cucharada de azúcar normal.
  • 5 gotitas de jugo de limón.

¿Cómo hacer cheesecake de moras sin horno?

  • En un pocillo o sartén chiquito, echa las moras, el azúcar y el limón. Ponlo a fuego bajo y déjalo ahí unos 5 minutos, aplastando un poco la fruta con una cuchara hasta que suelte su jugo y se vea como una mermelada rústica. Apágale y deja que se enfríe.
  • Mete las galletas en una bolsa y aplástalas con un vaso hasta hacerlas polvito. Colócalas en un plato, revuélvelas con la mantequilla derretida hasta que parezca arena y acomoda esta mezcla en el fondo de tus vasos, apretando un poco para que quede firme.
  • En un tazón hondo, pon el queso crema suave, la leche condensada y la vainilla. Agarra un tenedor o un batidor de globo y revuelve hasta que se deshagan todos los grumos y te quede una crema tersa. Prueba y si lo quieres más dulce, suma otra cucharada de leche condensada.
  • Encima de la base de galletas que ya tienes en los vasos, agrega unas buenas cucharadas de la crema de queso. Por último, corona todo con la mermelada de moras que ya debe estar fría.
  • Si te urge, te lo puedes comer así directo. Pero si tienes tiempo, mételo al refrigerador por una media hora; frío sabe muchísimo mejor y toma más cuerpo.

KVS

Google news logo
Síguenos en
Karla Vázquez
  • Karla Vázquez
  • karla.vazquez@milenio.com
  • Coordinadora de la Unidad de Tráfico en Milenio digital. Periodista con interés por temas de política, policiaco, farándula, internacional, tendencias y virales. Fan de la música, diversidad cultural, arte, animalitos y el feminismo.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.