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Lunes , 25.03.2019 / 07:04 Hoy

Diez razones para visitar la exposición de Balenciaga

A partir de hoy podrás ver en el Museo de Arte Moderno algunas de las piezas claves del diseñador y traídas directamente del Museo Balenciaga en Gertaria, España. 

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Cristóbal Balenciaga es reconocido como uno de los máximos creadores de moda de la historia. Activo entre 1917 y 1968, el español aprendió de los maestros de la factura de ropa del siglo XIX, para crear los más asombrosos vestidos en la primera mitad del siglo XX. Por primera vez en México, el museo con la colección más grande de piezas de mundo, prestó parte de su colección al Museo de Arte de Moderno. Y por todas estas razones, no te la puedes perder:

1. Porque la ropa de Balenciaga es testigo de la transición de dos siglos, dos maneras de comprender la costura y la evolución de lo que significaba la silueta femenina. Cristóbal Balenciaga aprendió a coser viendo a su madre, una costurera de Getaria, España. En su adolescencia había demostrado tanto talento, que una de las damas más distinguidas del pueblo, la Marquesa de Casa Torres se convirtió en su mecenas. Lo envió a Madrid a perfeccionar su técnica de sastre y fue la primera mujer en usar sus creaciones.

2. Porque aprendió de los mejores. En su paso por Madrid fue aprendiz en Casa Gómez y New England, los establecimientos de mayor tradición y calidad de su tiempo en sastrería. Pero la influencia de la Marquesa también fue importante. De ella aprendió las distintas modas de la élite europea y la calidad del trabajo de sus creadores. Balenciaga podía drapear, cortar y ajustar sus propios patrones de muselina. Era respetado en todo el mundo tanto por su conocimiento de técnica y construcción como por su gran imaginación e inquebrantable perfección.

3. Su lista de clientes es asombrosa. Cuando aún estaba establecido en España, con dos exitosos ateliers, Cristóbal se ganó un par de clientas de lujo: la reina María Cristina y la Infanta Isabel Alfonsa. Eventualmente, entre sus seguidoras estaban Mona Bismarck, socialité e ícono de moda estadunidense, la filántropa Rachel “Bunny” Mellon, la legendaria editora de Bazaar y Vogue Diana Vreeland y a la fabulosa dama de sociedad Mrs. Charlton-Henry.

4. Sus diseños iban más allá que una mera prenda bonita. Inspirado por París, en donde eventualmente se estableció y presentó su primera colección de alta costura, en 1939 creó una colección con referencias a la moda del siglo XVII, en pleno esplendor del segundo imperio francés. Pero también rindió homenaje a su patria. Sus colecciones 140 incluyeron su exitosísimo “vestido infanta” inspirado en las pinturas de Velázquez e incorporando intricados bordados, pasamanería y cortes (como la chaqueta de torero) propios de la tradición española.


5. Porque la creación era lo más importante para él. Y no sólo la suya, también la de sus colegas. Al final de la primera guerra mundial, en la que el diseñador se mantuvo activo (con clientes viajando hasta su taller con la ilusión de obtener uno de sus famosos diseños de tela rosa y negra), Balenciaga formó parte de una exhibición itinerante de maniquís del tamaño de una muñeca, ataviados con creaciones de alta costura de los mejores de París. “Théâtre de la Mode” fue un esfuerzo de la comunidad de la moda en la ciudad de la luz, para recuperar su título de capital de la moda.

6. Quizá la más importante: porque redefinió la silueta femenina. El español no se conformó con crear prendas favorecedoras, innovó las proporciones del cuerpo con atrevidas creaciones, como sus vestidos de saco, la falda de globo, la chemise (el primer vestido camisero para mujer, copiado por cientos de fabricantes desde entonces) el abrigo de capullo, el vestido baby doll, los abrigos kimono y los vestidos de cintura alta, se los debemos a Balenciaga. Todos estos cortes, comunes en las pasarelas y tiendas de la actualidad tienen su origen en el genio español.


7. Porque además de hacer vestidos, también innovó la industria con la creación de nuevos materiales. La casa textil Abraham colaboró con Balenciaga en una tela de cualidades esculturales, con la suficiente rigidez pero maleabilidad necesaria para sostener sus conceptuales diseños.

8. Porque los que saben reconocen a Balenciaga como el mejor. El gobierno francés los nombró Chevalier de la Légion d'honneur reconociendo sus servicios a la industria de la moda. En 1958 la prensa especializada coincidió en llamarlo “El Maestro” y el “Rey de la Alta Costura”. Diana Vreeland dijo que “Balenciaga le dio la moda al mundo. Fue el principio de todo, todo lo que es notica-para siempre-grandes telas, el color, el color, ¡Dios! El color. Solía pedirle a mi secretaria que se sentara junto a mí en las colecciones y registrara sus maravillosas combinaciones de color. Le dio al mundo moda. Le dio a las femmes du monde su ropa.” El diseñador estadunidense Norman Norell dijo “Los más grandes modistas de la historia fueron Vionnet, Chanel y Balenciaga, no necesariamente en ese orden. No hay nadie que lo reemplace.” Oscar de la Renta (su aprendiz) dijo cuando murió el modisto en 1972 “es el único diseñador que nunca hizo nada de mal gusto”. Por su parte Halston dijo que “era el héroe de todos los diseñadores serios. Llevó a la moda a un plano artístico que nunca había alcanzado.

9. Porque su trabajo es tan importante, que hasta una reina donó, quizá, el vestido más importante de su vida por ser una de sus creaciones. La reina Fabiola de Mora y Aragón se casó con el Rey Balduino I de Bélgica en un vestido diseñado especialmente para ella en 1960. Eventualmente lo donó a la Fundación Balenciaga para que el mundo pudiera admirarlo.


10. Y porque el curador del museo Cristóbal Balenciaga, Javier González de Durana Isus, seleccionó personalmente la colección, que probablemente no regrese a nuestro país.

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