Un 38 por ciento de jóvenes universitarios no utilizan condón al tener relaciones sexuales, argumentando que es menos placentero, son caros, que utilizan otro método anticonceptivo o son alérgicos al látex, reveló una encuesta realizada por la organización Pro Superación Familiar Neolonesa AC (Supera).
Por otro lado, el 62 por ciento restante argumentó que sí lo utilizan con el fin de prevenir enfermedades de trasmisión sexual, embarazos no planeados, o porque quieren terminar sus estudios antes de comenzar una familia.
Para dicho censo, Supera encuestó a mil 768 estudiantes de las diferentes facultades de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de la Universidad Emiliano Zapata y de la Universidad LCI Monterrey.
Aunque este segmento de la población posee un alto grado de estudios, la estadística revela que algunos jóvenes comienzan una vida sexual activa sin la información necesaria y otros, pese a estar informados, deciden no utilizar condón, consideró Miguel Díaz González, director general de la organización.
Sin embargo, existe un factor determinante que va más allá de la moralidad o de la información que se pretenda transmitir a la juventud: la autoestima.
“Encontramos que no solamente es la información la que define el comportamiento responsable sino tiene que ver toda la parte llegada a los afectos, a los sentimientos y a las emociones.
“La respuesta está en que hay que reforzar todo lo que tiene que ver con las emociones de la persona, no nada más trabajar en el área intelectual”, comentó.
Por su parte, Jazmín López, consejera en anticoncepción en DKT, coincidió en que la falta de amor propio lleva a que algunos jóvenes no protejan su salud o su plan de vida con el uso de preservativos.
“Comienzan con este rollo del enamoramiento y el entregarte con otra persona y no solamente en cuerpo sino hasta en alma, cosa que ni siquiera hacemos con nosotros mismos.
“Entonces al nosotros venir a tomar información sobre salud sexual es como venir y tomar al toro por los cuernos, el primero en venir e informarte tú para poder primero empoderarte tú, quererte tú, y poder ahora sí compartirte con alguien más”, expresó.
Esta situación se traduce en cifras alarmantes de desempleo, deserción escolar, surgimiento de familias con madres o padres solteros.
Díaz González informó que un 35 por ciento de los embarazos no planeados son jóvenes de 12 a 29 años de edad, quienes buscan terminar sus estudios o insertarse en el ámbito laboral, sin embargo, en la mayoría de los casos, los jóvenes son orillados a abandonar o posponer estas expectativas de vida.
Aunado a esto, la joven que tuvo un embarazo no planeado antes de los 20 años y comienza a encauzar a su hijo, se embaraza nuevamente interrumpiendo el progreso o desarrollo del primogénito.
“La repercusiones que tiene es que primero están teniendo hijos sin pertenecer necesariamente a un proyecto de vida y de familia; el niño viene a vivir una diversidad de carencias importantes y, por otro lado, muchas veces ocurre que son chicas que tienen hijos de parejas diferentes, entonces provocan un encuadre familiar complicado”, añadió el director de Supera.
De acuerdo con Miguel Díaz González, la organización Supera no busca incidir en los jóvenes moralmente, pues la vida sexual es decisión de cada quien, sino que más bien buscan difundir la importancia de la prevención y la mejora de un plan de vida.