Previo a la final internacional de la Concacaf Campeones Cup, el trofeo de esta competencia visitó el reconocido restaurante de la capital mexiquense, La Casa Criolla, donde llegaron directivos de los dos equipos finalistas y dirigentes de la Confederación de Futbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf).
La familia Barragán Muñoz fue la anfitriona de esta reunión que encabezó el presidente de la Concacaf, Víctor Montagliani, además del presidente del Club Deportivo Toluca, Francisco Suinaga, y el vicepresidente de Tigres, Gerardo Torrado, así como el legendario portero del club escarlata y entrenador, Hernán Cristante, quienes compartieron una comida, acompañados por el trofeo que después ganaron los Diablos Rojos.
Así, la Casa Criolla se convierte en la casa del futbol en Toluca y de toda el área de Concacaf, un lugar de reconocida calidad que desvistió con lo mejor de su menú a los altos mandos del balompié internacional.