Con una ceremonia de entrega de reconocimientos, la asociación Ver Contigo celebró la graduación de 21 estudiantes en Torreón, niños, adolescentes y jóvenes con discapacidad visual que concluyeron distintos niveles educativos, desde preescolar hasta licenciatura, demostrando que la inclusión y el acompañamiento especializado abren camino a una educación sin barreras.
Cecilia Cardiel, fundadora y encargada de Vinculación Institucional de la asociación, manifestó que la ceremonia reconoce el esfuerzo de estudiantes provenientes de diversas escuelas de la región, quienes avanzaron de nivel gracias al trabajo conjunto entre sus familias, docentes y la organización.
"Estamos celebrando la graduación de cada uno de ellos. Tenemos alumnos que pasaron de kínder a primaria, de primaria a secundaria, de secundaria a preparatoria y dos que concluyeron una carrera profesional".
Entre los casos que sobresalen se encuentra el de Isaac Vázquez, quien concluyó la Licenciatura en Música tras perder completamente la vista por un desprendimiento de retina. También fue reconocido Hugo, egresado de la Licenciatura en Fisioterapia, mientras que otros jóvenes continúan su formación universitaria.
Acompañamiento
Señaló que el acompañamiento que brinda la asociación “Ver Contigo” inicia con una evaluación optométrica y continúa durante todas las etapas educativas, con terapias de estimulación visual, orientación y movilidad, aprendizaje de braille, adaptación de materiales y seguimiento permanente para que los estudiantes puedan desenvolverse de manera autónoma en escuelas regulares.
Sin embargo, reconoció que uno de los principales retos sigue siendo la falta o el retraso en la entrega de libros de texto en sistema braille, situación que obliga a la asociación y a las familias a realizar gestiones constantemente las autoridades educativas para garantizar que los alumnos cuenten con el material necesario al mismo tiempo que sus compañeros.
Atiende cerca de 60 personas de todas las edades
Actualmente, “Ver Contigo” atiende a cerca de 60 personas, desde bebés de apenas unos meses de edad hasta adultos que perdieron la vista por enfermedades o accidentes, ofreciendo programas que favorecen su independencia y calidad de vida.
Durante la ceremonia también fueron reconocidas dos hermanas gemelas con distintos grados de baja visión, una de ellas usuaria de braille y ganadora de un concurso de lectura, ejemplo de que la discapacidad visual no limita el desarrollo académico cuando existen las herramientas y el apoyo adecuados.
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