La comida de vigilia es una tradición que no se pierde y que tiene arraigo en los mercados de la Comarca Lagunera, en donde un gran número de personas se dan cita para degustar los platillos de temporada desde Miércoles de Ceniza, que marca la pauta del inicio de la Cuaresma, hasta el Viernes Santo, cuando esta concluye.
Como ya es una tradición con el inicio de la Cuaresma, en el Mercado Juárez de Torreón, las fondas ofrecen durante esta temporada una gran variedad de platillos como la capirotada, el pipián, tortas de camarón, pescado, garbanzos, lentejas, entre otros.
Desde temprana hora los comerciantes se preparan para recibir a los comensales y ofrecer la diversidad de platillos, pues aseguran que los de mayor demanda son la capirotada y el pipián.
Manifiestan que desde el inicio de la Cuaresma hasta que concluye, los platillos de vigilia son los más solicitados, pues algunas personas acuden a degustar la comida en las fondas del propio mercado y otras hacen sus pedidos con tiempo para llevar.
“Vienen por el pipián y por la capirotada, pero también aprovechan para llevar las torrejas, las tortas de camarón, el pescado, las lentejas”.
Quienes acuden a las fondas del mercado mencionan que lo más solicitado en comida de Cuaresma es el pipián y la capirotada, aunque todos los platillos de vigilia se venden.
“Lo tradicional es el pipián, es el platillo más vendido, las lentejas, garbanzos, cuáles, habas, capirotada, que es un postre muy vendido en esta temporada”.
Contemplan preparar la misma cantidad que años anteriores
Para este año, tienen contemplado preparar la misma cantidad de comida que en años anteriores, por lo que desde un día antes empiezan con la preparación de los alimentos para que al día siguiente a temprana hora esté lista.
La comida de vigilia tiene una gran demanda cada año, pues niños, jóvenes y adultos acuden al mercado en busca de los platillos más representativos durante la Cuaresma.
“Esperamos que venga la gente como cada año; ya tenemos clientes de muchos años que vienen por su capirotada o el pipián y esperamos que siga llegando la gente”.
Y aunque en los últimos años no ha sido lo que esperaban en cuanto a ventas, los comerciantes confían en que durante la Cuaresma y Semana Santa se incremente el número de comensales.
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