La señora Raquel Ruiz Robles es la encargada de la Frutería Chepos, del Mercado Alianza de Torreón, quien para esta temporada de Semana Santa deja a un lado las frutas y verduras para sustituirlas por productos de cuaresma como pescados y mariscos. “Hay que variarle según la temporada porque ya pasaron los buenos años que no había necesidad de hacerlo”, compartió.
Las charolas multicolor donde normalmente acomodaba las frutas y hortalizas son cambiadas por las frías charolas de pescados, camarones y filetes entre capas de hielo. El aroma a cuaresma envuelve en estos días los negocios, que como el de doña Raquel, le invierten en productos que saben, tendrán demanda importante aunque sean pocos días.
Considera que es una estrategia que le ayuda a mantener el negocio avante frente a una realidad donde las ventas y la afluencia de gente en este mercado de tradición lagunera no son las mismas que hace unos años. Los supermercados son sus principales competidores, lo que los obliga a diversificarse y vender los productos de acuerdo a la temporada del año.
Con 40 años atendiendo a los laguneros en la frutería Chepos, la señora Ruiz Robles recuerda que es un negocio familiar con más de 70 años de historia, pero que en los últimos años se han visto en la necesidad de guardar los frutos para apostarle a ofrecer otros productos que estén de temporada o moda.
Así, en el negocio de doña Raquel cuando se avecina la temporada del Día de las Madres suele vender flores y rosas, de igual manera en torno al 2 de noviembre Día de Muertos, donde se puede ver que ofrecen la flor de cempasúchil y de mano de león, en estos días de cuaresma ofrece filete de cazón, mojarras, pescado para caldo y camarones, “tenemos que buscarle según sea la temporada”, expresó.
La compatencia
A su parecer, además de la competencia que representan las grandes cadenas de supermercados que llegan a La Laguna, la inseguridad que imperó en la zona poniente de Torreón por algunos años mermó la cantidad de clientes que solían acudir a este mercado para surtir su despensa o “mandado”.
“En otros años nada que ver ahorita. Abríamos a las 7 de la mañana y cerrábamos hasta la 11 de la noche, pero nos pegó la inseguridad, lo que hizo que abriéramos a las 10 de la mañana y cerráramos antes de las 6, se redujeron mucho las ventas”.
“Antes comprábamos la verdura en los canastos en la estación del tranvía aquí a un lado, ya después el mercado Alianza se volvió el lugar preferido por los laguneros para hacer su mandado, pero ahora hay muchas tiendas grandes. Aunque muchos prefieren seguir viniendo porque aquí no suben mucho los precios”.
Con ello, invitó a los laguneros a consumir local y sobre todo a negocios de tradición en mercados como el Alianza que mantienen precios más bajos con productos de toda calidad para todo tipo de bolsillo.
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