La senadora Ana Lilia Rivera Rivera aseguró que la transformación de Tlaxcala y de México no depende de las élites políticas ni de grupos de poder, sino de un pueblo consciente, organizado y participativo que ejerza plenamente la fuerza de su voluntad democrática.
Durante un encuentro con habitantes de Calpulalpan, donde fue reconocida por su trabajo legislativo en favor de las y los tlaxcaltecas, la legisladora sostuvo que el proceso de transformación debe seguir profundizándose para garantizar gobiernos cercanos a la gente, comprometidos con la justicia social y capaces de responder a las necesidades reales de las familias.
“Los cambios que necesita Tlaxcala y nuestro país no están en las élites; están en las manos del pueblo, siempre que éste tome conciencia del poder que tiene para decidir el rumbo de su comunidad, de su estado y de la nación”, expresó.
Ana Lilia Rivera destacó que uno de los mayores retos de la actualidad es consolidar una nueva forma de ejercer el servicio público, basada en la honestidad, la cercanía con la ciudadanía y el rechazo absoluto a prácticas como la corrupción, el nepotismo y el uso del poder para beneficio personal.
En ese sentido, señaló que la transformación debe reflejarse en autoridades que escuchen, atiendan y resuelvan las demandas de la población, particularmente de quienes históricamente han sido excluidos del desarrollo.
La senadora recordó su participación en la fundación de Morena y en la construcción del movimiento de transformación desde sus primeras etapas, tanto en Tlaxcala como en distintas regiones del país. Por ello, afirmó que quienes forman parte de este proyecto tienen la responsabilidad de preservar los principios que le dieron origen y evitar que regresen las prácticas que durante décadas alejaron a la política de las necesidades del pueblo.
Asimismo, subrayó que regiones como Calpulalpan merecen mayores oportunidades de desarrollo, inversión y bienestar, luego de años de rezagos y desigualdades que limitaron su crecimiento.
AH