Con un llamado a las autoridades del municipio de Matamoros, los habitantes del fraccionamiento Hacienda San Miguel denunciaron que hace alrededor de una semana que no tienen agua.
Los vecinos aseguran que ya les han dicho que les cortaron el agua por que muchos no han pagado, pero algunos como la señora Marisol, dice que ella sí la paga y no le parece que justos por pecadores, padezcan.
Justo ella estaba tratando de ver si el agua salía de la llave, pero este sábado, en ninguna de las casas había. "Por qué no ponen el medidor y los que si pagamos, que no nos la corten".[OBJECT]
La falta de agua, en plena temporada de calor, afecta a la rutina, pues simplemente, para bañarse, lavar trastes, ropa o usar el baño, labores cotidianas, se convierten en una catástrofe.
Por su parte, la señora Concepción Mendieta, asegura que siempre tienen problemas y que el año pasado, estuvieron cuatro meses sin el vital líquido.
"Yo hablé con un encargado de Simas Matamoros y me dice que ya no vamos a tener agua. La razón que nos dan es que por que el fraccionamiento cuando entregó estas casas, no pagó", dijo.
El fraccionamiento de nombre "Hogar Estable", ya se hizo ojo de hormiga. Este mes de mayo, tienen casi una semana sin agua, reiteró. Sobreviven con la famosa "bomba", que el vecino que tiene una comparte con los demás, les regala.
Pero no hay agua. Casa por casa, en las llaves, no hay agua. Los tinacos que les entregó el mismo fraccionamiento, fueron bajados de los techos para que el agua caiga por obra de la gravedad y guardar la mayor cantidad posible.
Doña Concepción dice que el año pasado, hubo una fuga de agua potable y la respuesta que les dieron los funcionarios de Simas, fue que "no tenían tiempo", y en aquella ocasión, tuvieron moyotes, moscos y animalero y medio.
"Si la gente no paga, que la corten. Les pedimos que hagan su trabajo como es. No es justo que corten el agua a todos. No es nada más con nosotros, también es en Veredas de San Miguel", afirma.
Son alrededor de 80 familias afectadas por la falta del agua. Llaman al presidente municipal Raúl Onofre para que les eche la mano, por que no se puede vivir sin agua.[OBJECT]
La señora Gabriela Mejía compró su casa con la ilusión de que iba a vivir en un paraíso. Tiene tres meses viviendo en el fraccionamiento, que desde que llega el visitante, está sucio, lleno de hierbas, sin vigilancia.
"Hay muchas casas destruidas. Necesitamos que pongan más atención las autoridades. Ya mejor me voy a cambiar a donde vivía antes", dice.
Concluye solicitando a las autoridades matamorenses que volteen a verlos. Lo malo es que colindan con Torreón, y ninguna autoridad se quiere responsabilizar.