• Regístrate
Estás leyendo: Sobrevivientes del 22 de abril padecen a 24 años de la tragedia
Comparte esta noticia

Sobrevivientes del 22 de abril padecen a 24 años de la tragedia

Durante los últimos 16 meses, les han postergado el surtimiento de recetas médicas, afectando su salud. Son ignorados y peregrinan entre oficinas para obtener sus fármacos.

Publicidad
Publicidad

Los sobrevivientes de las explosiones del 22 de abril siguen padeciendo. Sin importar si son personas de la tercera edad o con discapacidades permanentes; si sufren dolores, secuelas de lesiones o enfermedades producto de la tragedia que vivieron en 1992, las autoridades les han hecho ver su suerte, en particular los últimos 16 meses, en que periódicamente les han dejado de surtir medicamentos, y eso ha minado su salud. Encima, víctimas de maltrato al ser ignorados y del peregrinar para tener el tratamiento que les prescriben en el consultorio designado para su atención, en el Hospital General de Occidente (HGO) de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ).

El problema ya adquirió tintes políticos: Diez días antes del 24 aniversario de las explosiones en el sector Reforma de Guadalajara, que se conmemora hoy, se reunieron con el titular de la Secretaría General de Gobierno (SGG), Roberto López Lara. Entre las presentes estaba María de Jesús González, enferma: llevaba quince días sin insulina, indispensable para mantener a raya su diabetes, complicada a propósito de la tragedia que vivió en carne propia aquél miércoles… 24 años atrás.

El secretario López hizo una llamada y envió a la mujer, junto con otras de la agrupación 22 de Abril en Guadalajara AC, a la SSJ. María de Jesús entregó su receta en una oficina, esperó una hora y le dieron su insulina. Le dijeron, la fueron a comprar. Poco consuelo para quien tuvo que dar varias vueltas del HGO (Hospital de Zoquipan), manifestarse en Palacio de Gobierno, ir a la cita con el funcionario, agravarse y luego caminar a la Secretaría de Salud. Y ya está en puerta la próxima receta, porque la diabetes no sabe de burocracia.

Dos días después, el 14 de abril de 2016, Sonia Solórzano, representante en el comité técnico del FIASS (Fideicomiso de Asistencia y Seguridad Social Damnificados del 22 de Abril) se reunió por separado con el mismo López Lara. Ella ha encabezado por su cuenta su propia lucha y en 2015 denunció varias veces la falta de medicamentos, de la que fue víctima. Interpeló a funcionarios, incluidos los titulares de la SSJ y la SGG y hasta se apostó en Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, para pedir que cese este calvario por los medicamentos. El mandatario no la recibió. Iba camino a la toma de protesta del nuevo dirigente del PRI estatal.

Sonia, a diferencia de María, salió de la oficina de López esperanzada y agradeció públicamente el apoyo del secretario, que espera no le falle. Ella no es miembro de la asociación 22 de Abril en Guadalajara y tiene posturas encontradas con su dirigente, Lilia Ruiz. Aunque las une la triste coincidencia por la no entrega oportuna de medicamentos el último año.

“Siempre nos decían no hay dinero para pagarle al proveedor y automáticamente nos suspendían el servicio de la farmacia del patronato del HGO. El gobierno estatal llegó a tener una deuda por dos millones de pesos… les daban pagos, pero eran abonos, por eso se suspendía tanto el servicio. Al día de hoy se sigue arrastrando adeudo”, narró Solórzano.

Para surtirles medicamentos, los pacientes eran citados en la Dirección de Administración de la SSJ. “Salías de consulta del Zoquipan ibas a Secretaría de Salud, por el parque Morelos… Entregabas tus recetas y regresabas en dos, tres días, ya que te llamaban… En lo personal tardaron un mes para entregarme medicamento”. A esa ineficacia añade: “el surtimiento no era completo y a la par… siempre hay alguien que grita más y que le surtían”. En febrero pasado, la SSJ les informó que una farmacia (anteriormente del Seguro Popular) a una cuadra del Zoquipan, sería ahora la responsable de surtirles. Igual falló.

La falta de pago al proveedor ha sido el argumento para no surtirles su medicamento, en periodos diversos a partir de enero de 2015 y hasta hoy, sostuvo por separado Lilia Ruiz Chávez. A ella le surtieron su receta fechada el 27 de febrero, el 29 de marzo pasado.

“¿Qué pasa? Estamos a 24 años de las explosiones y pareciera que vamos para atrás… Llegamos igual que el primer día, con ganas de no voltear y seguir adelante, pero ya con muchas menos fuerzas físicas para continuar, creo que las autoridades a eso le apuestan, a que se acaben los sobrevivientes”, apuntó la activista.

Y es que los daños a la salud y las pérdidas se han acumulado. El último año fallecieron cuatro lesionados, entre ellos Alma Cristina Franco Mendoza, apenas el pasado 3 de abril, a los 31 años de edad. “Era una niña cuando las explosiones… Tuvimos muchos problemas para meterla al programa de hemodiálisis en el HGO, estuvimos a vuelta y vuelta… le pegó una infección gastrointestinal y falleció”, lamenta la presidenta enfrente de un 22 de abril más, en Guadalajara.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.