Parece que en la recta final de los gobiernos municipales la supervisión de bares y antros brilla por su ausencia.
Y el botón de muestra es el antro La Borde, ubicado en pleno Barrio Antiguo, a tan sólo a cuatro cuadras de distancia de donde despacha la alcaldesa Margarita Arellanes, pues se encontraba abierto a las 09:30.
El bar, ubicado sobre la calle Padre Mier entre Doctor Coss y Diego de Montemayor, tenía la música a todo volumen.
Afuera del establecimiento, un taxista subía a los trasnochadores o "madrugadores" que salían del mismo.
Incluso los participantes a la carrera de 5 k contra el Cáncer de Mama, que terminó a las 09:15 sobre Zaragoza, y que dejaron sus automóviles estacionados sobre Padre Mier, se sorprendieron del ruido que salía del antro.