Los padres se rehúsan a la aplicación de vacunas en menores de edad que en el futuro van a prevenir enfermedades relacionadas a la transmisión sexual y algunos tipos de cáncer, refirió el Distrito para el Bienestar Número Dos de Tampico y Ciudad Madero.
Padres no dan permiso para aplicar vacunas
Se estima que “4 de cada 10” padres de familia dice que no a la aplicación de la vacuna contra el papiloma humano, cuando se requieren los permisos en las escuelas de Tampico y Ciudad Madero, reconoció Margarita Pérez Tristán, directora de dicha dependencia.
“Tenemos que luchar contra ese tabú, aquí lo más importante es evitar enfermedades. Ya logramos que se vacunaran a los niños, que las mamás de niños quisieran porque nada más es para las niñas. A las niñas en un principio era para evitar el cáncer cervicouterino, pero los niños también pueden tener cáncer”, recalcó la autoridad sanitaria.
Dicha vacuna se aplica en los estudiantes, tanto hombres y mujeres, que cursen el quinto de primaria y por eso una estrategia que han utilizado para que los niños puedan acceder a dicha vacuna.
“Aquí estamos, con VPH volviendo, estamos trabajando de la mano con el Crede, estamos agendando las escuelas y conforme nos vayan dando fecha nos vamos a vacunar. Estamos trabajando de la mano con todas las unidades sin bienestar en cada centro de salud”, puntualizó.
Aparte de prevenir el cáncer cervicouterino en las mujeres, también puede evitar otro tipo de cáncer en el aparato reproductor masculino, femenino e incluso en la boca.
“El beneficio de la vacunación y en torno a los padres de familia que accedan primeramente a que estén informados sobre qué es el cáncer cervicouterino, para que tengan la conciencia de llevar a sus hijos o permitan que sus hijos se vacunen cuando están en quinto año de primaria”, explicó la autoridad.
Margarita Pérez indicó que la importancia es poder vacunarse porque “cubre los virus que ocasionan el cáncer cervicouterino, el cáncer de pene, de ano o de boca”.
En Tampico y Ciudad Madero se tiene una mega de 2630 en estudiantes de quinto año de primaria, además de 70 dosis para niños que no estén en un sistema escolarizado.