Más Estados

Sabemos burlar las sanciones de la SEP, dicen maestros en plantón

Los maestros de la CNTE, que instalaron el plantón en Bucareli, dijeron que no tienen miedo de ser despedidos, pues saben "burlar" las sanciones.

Son las 9:30 de la mañana, los restaurantes y cafés sobre avenida Bucareli comienzan a abrir. En la calle se escucha música y el grito de vendedores de quesadillas, tamales y café que se pasean entre las tiendas de campaña que los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación instalaron ayer.

Pese al plantón, el día transcurre con normalidad. La queja más común entre los profesores son los descuentos salariales.

Natividad, maestra de primaria en Oaxaca desde hace 16 años, dejó a sus hijos en Juchitán para venir al paro, ella no tiene miedo a los despidos o al descuento salarial, pues los maestros de ese estado sólo estarán hasta el miércoles y luego serán remplazados por una nueva comisión, de esa forma "burlamos las sanciones".

"Te despiden por tres faltas seguidas, si ese es el problema nosotros no las vamos a juntar", dice otra maestra cercana en contra esquina del Café La Habana.

A una cuadra de distancia en dirección a la sede de la Secretaría de Gobernación está la tienda de campaña de Fabián, de 28 años y profesor de ciencias sociales en una secundaria técnica de Chiapas.

De acuerdo con él, la SEP les descuenta casi mil pesos por día que falten. Las sanciones económicas o la amenaza de despedir a los profesores que falten injustificadamente tres veces seguidas no los asustan.

"No tengo miedo al cese porque somos maestros campesinos y trabajamos la tierra. No dependemos de esta plaza", dice Fabián quien asegura que esta vez superarán los 85 días de paro que realizaron en 2013.

"Nadie de aquí tenemos miedo, por eso estamos aquí", comenta un profesor de educación preescolar.

La vida en el plantón

A las 9:30, los maestros salen de sus tiendas de campaña, se ponen los zapatos, algunos alistan los ingredientes para el desayuno, otros van a comprar artículos faltantes como extensiones, café, leche, agua y tortillas; otros caminan hacia el edificio de los electricistas en Insurgentes donde por 50 ó 60 pesos, dependiendo de si con agua caliente o fría, les permiten tomar un baño.

—Vete a comprar un poco de azúcar para el café, se escucha en una de las tiendas frente a un cine.

—Voy a ir a bañarme, ¿alguien me acompaña?, se escucha en otra de las tiendas.

El plantón de la CNTE forma una "T". Los profesores ocupan tres cuadras sobre avenida Morelos y Bucareli, cada una es un estado distinto: los maestros de Chiapas están sobre Bucareli hasta Ayuntamiento, a tan sólo una cuadra de Gobernación; del lado contrario, hacia Artículo 123 están los de Michoacán; los de Oaxaca están sobre Morelos hasta Abraham González, donde está Expo Reforma, y los de Guerrero están en la intersección de esas calles, instalados en un círculo y rodeados de vendedores ambulantes.

Algunos profesores de la sección VII de la CNTE de Chiapas comienzan a calentar un pequeño sartén en una parrilla eléctrica, que conectaron a una tienda de refacciones a unos escasos 20 metros para preparar huevo con salchicha. Los profesores sacaron de una de las tiendas poco más de una docena de huevos, unas cuantas salchichas, café y leche, lo suficiente para hoy pero no para un paro indefinido.

Algunos docentes pagan 100 pesos para utilizar la electricidad de los negocios cercanos, otros prefieren comprar un tanque de gas para poder cocinar en sus propios anafres.

La comisión más grande en el plantón son los maestros de Michoacán con más de 50 tiendas de campaña y una cocina con licuadoras, anafres y ollas, donde preparan la comida para los docentes por una módica cuota de 10 pesos. El desayuno de hoy torta de frijoles con chorizo.

Minutos antes de medio día, los maestros de Michoacán comienzan a sacar tambores de los cinco camiones en los que llegaron y que están estacionados a la altura de Artículo 123, otros más sacan un pliego de 100 cartulinas y escriben consignas contra la reforma educativa.

Una maestra de alrededor de 50 años, se apoya en los cristales de la parada del Metrobús para escribir en la cartulina: "Nuestra lucha es por la educación publica". Un joven al fondo le grita: "le falta acento a pública".

La maestra coloca el acento, toma la pancarta y tras recibir las instrucciones a seguir, sale con su grupo hacia la Estela de Luz para marchar a Los Pinos. En el plantón permanecen algunos profesores haciendo guardia y preparando las cosas para la comida.

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.