Jared Jesús de 11 años, el niño que se suicidó ayer en la mañana en el municipio de Gómez Palacio, era considerado un alumno reservado pero participativo en la Escuela México, donde cursaba el quinto grado de primaria.
Los maestros que tenían trato diario con él, dijeron estar consternados por lo sucedido y sin tener una explicación por lo que cruzaba por su mente, ya que nunca observaron un comportamiento extraño y actuaba como cualquier niño de su edad.
Ante lo ocurrido directivos del plantel, en coordinación con el Consejo de Participación Social y padres de familia, incrementarán las revisiones de mochilas para detectar cualquier tipo de instrumento o arma con la que se pueda afectar la integridad física de alumnos y maestros.
La maestra de Jared señaló que nunca observó nada raro, se desempeñaba de manera normal en clase y se caracterizaba por participar.
"Lunes y martes me dijo que se encontraba enfermo, que le dolía la cabeza, estómago y sentía muchas náuseas, por lo que le indiqué que le dijera a su madre para que lo llevara con el doctor y al no presentarse a clases el miércoles, pensé que así había sucedido, conociendo más tarde la lamentable noticia de su muerte".
La relación con sus compañeros era buena y se percataban que su joven madre, por su trabajo acudía a dejarlo sólo martes y jueves, mientras que los lunes, miércoles y viernes llegaba con un compañero y se retiraba con él a casa.
Sabían que cuando su madre de nombre Leydy laboraba, Jared Jesús, quien vivía a una distancia de 300 metros de la escuela se iba a casa de su abuela.
INVESTIGAN PROCEDENCIA DEL ARMA
La Vicefiscalía de La Laguna investiga la procedencia del arma de fuego y como llegó a manos del pequeño.
Familiares de Jared que han rendido declaración, dijeron que el arma no es de ellos y desconocen como la obtuvo.
Una de sus hermanas dijo que la pistola se la había encontrado tirada.
Agregó que una vez platicaban y que le dijo que hace como cuatro meses un hombre corría por las calles de la colonia Solidaridad y se le cayó, fue por ella y la ocultó.
Del escondite nunca supo nada ni se la mostró, por lo que desconocía que aún la tenía por algún lugar.
FAMILIA NO CREE EN EL SUICIDIO
Familiares y habitantes del Ejido El Vergel en Gómez Palacio, asistieron al funeral de Jared y sepultarlo en el panteón de la comunidad.
Dijeron estar en desacuerdo con las autoridades que determinaron se trató de un suicidio, por lo que exigirán una investigación más a fondo.
Respecto a la pistola indicaron que después del hecho, su hermana mayor precisó que hace cuatro meses le contó que la tenía y se la mostró.
Después le confesó que ya la había tirado en el Periférico, le creyó y ya no le dio importancia.
Hace un mes falleció un tío al que Jared apreciaba mucho y eso le causó algo de tristeza, pero no al grado de ser motivo para quitarse la vida.