José Manuel Rivera Carrasco, presidente municipal de Santiago Papasquiaro, reconoció que el fenómeno de la migración se ha detenido y los 70 mil dólares mensuales que se reciben por este concepto, continúan provocando la principal derrama económica de la que vive la ciudad.
No obstante los beneficios que se generan por el trabajo temporal que se otorga por el programa Irritila, es positivo.
Sin embargo, la realidad es que la economía de esta región continúa sustentándose en las remesas enviadas por los paisanos en Estados Unidos.
El programa de restauración de la parte alta de la Cuenca del Nazas implementado en el Programa Irritila "ha resultado benéfico para generar ingresos económicos a más de 300 familias que participan sólo del municipio de Santiago Papasquiaro, familias que antes vivían del campo, del maíz y frijol o que trabajaban de los [OBJECT] aserraderos, que de los 25 que había ahora sólo quedan ocho sitios donde explotan la madera", expuso.
Sin embargo la situación en el país del norte no ha sido la mejor. De unos años a al fecha, bajaron las remesas, ya que incluso los migrantes preferían llevarse a las familias a vivir en Estados Unidos.
A decir de Rivera Carrasco, en su negocio llegaba a tener ventas por arriba de los 80 mil dólares, pero ante la caída de remesas, la cifra se redujo dramáticamente a los 600 dólares.
"Pero ahora la situación va mejorando, ya que vendemos ya mercancía por tres mil a cuatro mil dólares".
"En la ciudad tuvimos un problema grave de escasez de trabajo, por lo que este programa de reforestación de la Cuenca Alta permite tener empleo temporal, lo que nos beneficia a los que habitamos esta zona, y más con la próxima apertura de la empresa maquiladora de arneses automotrices Leoni, con quien ya se firmó un convenio para que se establezca en este municipio", aseguró.