Parteras y parteros tradicionales de 42 municipios de Chiapas alertaron por el aumento de riesgos que enfrentan en sus comunidades debido a la violencia generalizada y de género, los cuales dificultan su labor y ponen en peligro su integridad.
Narrativa de conocimientos "inservibles"
Este miércoles en conferencia de prensa, Rosa López Guzmán, integrante del Movimiento de Parteras de Chiapas Nich Ixim, señaló que quienes ejercen esta práctica tradicional deben trasladarse a comunidades alejadas y de difícil acceso, incluso durante emergencias, debido a que la atención de partos no tiene horarios.
En el pronunciamiento, la partera tradicional advirtió además sobre la difusión de narrativas que presentan sus conocimientos ancestrales como “inferiores”, “malos” o “inservibles”, situación que, señalaron, ha escalado hasta amenazas y asesinatos.
Como ejemplo, recordó los casos registrados en comunidades de Sitalá y Las Tacitas, en el municipio de Ocosingo, donde personas han sido señaladas de practicar “brujería”. En Las Tacitas, una pareja fue asesinada tras ser acusada de ello.
“Alertamos el aumento de riesgos hacia nosotras dentro de las propias comunidades, esto derivado de narrativas que hacen ver nuestros saberes y nuestros dones ancestrales como ‘inferiores’, ‘malos’ o ‘inservibles’”, aseveró Rosa.
Acusan desvalorización de saberes tradicionales
El movimiento cuestionó el origen de estas narrativas y advirtió que los saberes tradicionales han sido objeto de un proceso histórico de desvalorización por estructuras religiosas, institucionales y de salud.
“¿En qué momento este saber y cosmovisión que ha sostenido la vida, el territorio y la salud de todos y todas pasó a ser un mal y no un bien común que se cuida y se protege desde la propia comunidad?”.
La partera también denunció que, pese a la existencia de disposiciones legales nacionales y acuerdos internacionales que reconocen sus derechos, en sus comunidades enfrentan restricciones por parte de instituciones de salud, así como amenazas de sanciones cuando no se ajustan a procedimientos biomédicos.
¿Cuáles son las peticiones de las parteras y parteros?
De acuerdo con el movimiento, algunas instituciones han utilizado a las parteras en estrategias oficiales sin garantizar su participación real en las decisiones relacionadas con su trabajo.
Por ello, demandaron protección jurídica y garantías para ejercer de manera libre y autónoma la partería tradicional, así como el reconocimiento de sus conocimientos y prácticas como parte de la atención de salud comunitaria.
Entre sus principales exigencias está que las mujeres puedan decidir “dónde, cómo y con quién parir”, sin presiones, condicionamientos o castigos.
También que el Estado reconozca a la partería tradicional como un sistema de salud propio y autónomo, con bases científicas, espirituales y comunitarias, y rechazaron los procesos de profesionalización y certificación que, consideran, terminan subordinando sus conocimientos al modelo biomédico.
Otro de los reclamos está relacionado con el derecho a la identidad de los recién nacidos. Las parteras denunciaron que el Registro Civil no siempre acepta las constancias de alumbramiento que expiden, lo que puede retrasar o condicionar el registro de los menores.
Por ello, exigieron la armonización de la Ley General de Salud en Chiapas y la aplicación de las disposiciones que reconocen sus constancias de alumbramiento.
Además, reclamaron la participación con voz y voto en los espacios donde se diseñan las políticas de salud materna y comunitaria.
“Que no se hable de las parteras sin las parteras”, reclamaron.
El movimiento también exigió atención oportuna y respetuosa en los hospitales para las mujeres que enfrentan emergencias obstétricas, sin que sean rechazadas, y llamó a las autoridades de los tres niveles de gobierno a garantizar condiciones de seguridad para quienes mantienen esta práctica ancestral en las comunidades indígenas de Chiapas.
ksh