Por las celebraciones con motivo del Día del Padre, que tendrán lugar este domingo 21 de junio, la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) estima una derrama económica superior a los 5 mil 170 millones de pesos, lo que representaría un incremento de 10 por ciento respecto al 2025.
Se prevé que los sectores más beneficiados por esta celebración sean los restaurantes, centros de entretenimiento, tiendas de autoservicio y departamentales, que en conjunto generan empleo formal para alrededor de 158 mil mexiquenses.
“El Día del Padre se ha convertido en una fecha emblemática. Si bien todavía no tiene el mismo impacto que el Día de la Madre, poco a poco ha ido ganando terreno y, por ende, cada vez son más las familias que organizan una reunión, celebración, compran regalos o van a comer a algún lugar para festejar al rey del hogar”, informó la dependencia.
Expectativa
Este año, la celebración del Día del Padre coincide con la justa futbolística internacional, por lo que los restaurantes y establecimientos dedicados a la preparación de bebidas, centros deportivos, recreativos y de entretenimiento podrán contribuir de manera importante en esta derrama esperada.
De igual forma, se observa una participación creciente de unidades económicas vinculadas a la venta de ropa y calzado, además de servicios automotrices como la venta de refacciones, mantenimiento y lavado de vehículos.
Como ha sido tendencia en los últimos años, el comercio electrónico también será beneficiado. Datos de la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) señalan que, en 2025, más de 77 millones de personas en el país realizaron compras en línea, lo que representa el 17.7 por ciento del total de las ventas minoristas en el país.
Finalmente, la Sedeco estimó que un gasto promedio para regalos, comida o celebraciones por padre sea de alrededor de mil 500 pesos, por lo que se invita a realizar consumo de manera responsable y en negocios formales bien establecidos.
Es importante señalar que la elección del tercer domingo para celebrar a los papás se consolidó en 1972 en Estados Unidos. Tiempo después fue adoptada en México y en la mayoría de los países iberoamericanos, principalmente por motivos comerciales y para estandarizar la celebración de los progenitores.