Autoridades federales confirmaron dos casos más de miasis humana por gusano barrenador en Oaxaca, con lo que la cifra del padecimiento aumentó a 16 pacientes.
Los últimos dos casos reportados se tratan de un hombre de 54 años, originario y vecino del municipio de Salina Cruz, en el Istmo de Tehuantepec, y otro varón de 48 años, de Santiago Ixtayutla, en la región de la Costa.
Víctimas padecen enfermedades crónicas
La Secretaría de Salud informó que en el caso del hombre de 54 años, las larvas del gusano barrenador le fueron detectadas en el ojo. Asimismo, precisó que el paciente padece de enfermedades en el hígado.
Por su parte, al paciente de 48 años le fue detectado el agente en el miembro inferior izquierdo. El individuo, además, padece de alcoholismo y enfermedades que producen úlceras en la piel y otras toxicomanías, precisaron las autoridades.
De los casos notificados de miasis humana en el estado, ocho fueron detectados en la región de la Costa, tres en Valles Centrales, dos en la Cuenca del Papaloapan y en el Istmo de Tehuantepec, y uno en la Sierra de Flores Magón.
Oaxaca, tercer lugar de casos en humanos
Oaxaca continúa en el tercer lugar nacional como el estado más afectado por miasis humana por gusano barrenador, únicamente por debajo de Chiapas con 119 y los 23 casos en Yucatán.
Otras entidades con casos documentados son doce en Quintana Roo y ocho en Veracruz.
Blindan la Sierra Negra contra gusano barrenador en Puebla
En la Sierra Negra de Puebla, brigadas veterinarias salieron al campo, recorrieron comunidades e instalaron más de mil 600 trampas para detectar a tiempo la presencia del gusano barrenador, una plaga que puede devastar al ganado si no se controla.
Los trabajos se desplegaron en municipios como Zoquitlán, Eloxochitlán, Vicente Guerrero, Ajalpan y San Sebastián Tlacotepec, donde técnicos y veterinarios no solo colocaron dispositivos de monitoreo, sino también capacitaron a productores para detectar señales de alerta en sus animales.
Las trampas están diseñadas para atraer a la mosca Cochliomyia hominivorax, responsable de esta enfermedad. Con esto, se busca identificar rápidamente cualquier brote y evitar que se propague. Estas acciones se suman a otras dos mil trampas ya distribuidas previamente en el estado, formando una red de vigilancia permanente.
A la par, operan brigadas especializadas que recorren zonas ganaderas para detectar casos sospechosos, intervenir de inmediato y contener riesgos.
El despliegue también incluye puntos de verificación interna para controlar la movilización de animales, una medida clave para evitar contagios entre regiones.
Aunque las autoridades presentan estas acciones como parte de una estrategia preventiva, en campo el reto sigue siendo alto: la vigilancia depende tanto de estas medidas como de la reacción oportuna de los propios ganaderos ante cualquier anomalía en su hato.
Con información de Carolina Espinosa
MA