En San Simón de Zahuatlán, Oaxaca, no se entienden muchas cosas, simplemente porque no toda su población de alrededor de 4 mil habitantes habla español. Una de ellas es sobre la vacuna contra el covid-19. Si se la aplican, temen morir. Es lo que piensan.
Al día de hoy sólo han acudido por su vacuna alrededor de 40 personas de la tercera edad de un universo que las mismas autoridades desconocen. No se hizo como en las grandes ciudades un registro previo. O por lo menos la autoridad local no lo menciona.
Un oficio entregado al reportero fundamenta el decir de las autoridades locales: los han olvidado.
El pasado 23 de febrero las autoridades municipales le pidieron ayuda a la delegada estatal de Programas para el Desarrollo en el estado de Oaxaca, Nancy Cecilia Ortiz Cabrera, pero ésta nunca llegó.
"Lamentablemente existen mitos y tabús, que conllevan al desconocimiento de los beneficios reales”. Sólo han logrado convencer para la vacuna a 60 personas.
Le piden “puedan venir a nuestro municipio para poder aplicar esta vacuna, ya que son personas adultas y de muy escasos recursos para poder transportarse a otro lugar para obtener este beneficio”, pero el apoyó nunca llegó, dijo Quirino Ignacio Martínez, el presidente municipal, quien habla poco español.
Entrevistado en el municipio de Huajuapan de León, dice que “hay unos que entienden castellano, como todos hablan mixteco pues y hay otros que no entienden, piensan que esa vacuna es mala, que nos van a hacer algo, 'voy a morir, por eso no lo puedo aceptar'”.
En esta tarea de dotar información a las comunidades indígenas por lo menos aquí ha estado ausente el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI). La mayor parte de la población habla mixteco. El mismo funcionario municipal habla mínimo español.
Contra la pandemia hay falta de información, así se lo han dicho los de la tercera edad. San Simón Zahuatlán se localiza en lo más alto de la mixteca oaxaqueña y además de la barrera que imponen los idiomas, existe falta de información. Hay poca o nula información de lo que representa la campaña de vacunación.
Por ejemplo, la regidora de Salud de San Simón de Zahuatlán, Alejandra Teresa Pastor, informa que "sí se querían vacunar, pero de repente no sé dónde salió tanto chisme y dijeron que 'esa vacuna va a matar a la gente'".
Ante esa oposición, el alcalde le dijo a algunos habitantes de la tercera edad “bueno hay queda entre ustedes si no aceptan esa vacuna y si llega el día que les va a pasar algo no vas a estar echando culpa a nosotros yo soy el presidente y yo sí acepte vacuna”.
La información que brindan en entrevista ambos funcionarios, señala que todo ha sido una cadena de malentendidos. Hay otro y es el que ha llegado a relacionar la vacuna con la entrega de programas sociales, es decir, que les impongan la aplicación a cambio de ellos.
Aquí, al igual que en otras comunidades serranas de Oaxaca la pandemia no ha llegado. No hay contagios, no hay muertos. Y si acaso, los ha habido han sido controlados.
Esta situación, que ha resultado positiva, sirve a los pobladores también para oponerse a la vacuna.
“No hay nada allá en mi pueblo, no, no hay nada por eso la gente no quiere, por eso qué vacuna es, aquí si no hay nada de enfermedad que haya en San Simón dice, nadie se está muriendo, no hay nada por eso no quiere ir a vacunar porque no se muere gente ahí”, dice el alcalde.
Sumado a la falta de información y a que muy pocas personas hablan español, los candidatos de la tercera edad para vacunarse han tenido que trasladarse al municipio vecino de Huajuapan de León, distante a hora y media en vehículo.
Sin embargo, no cuentan con vehículo y el servicio de transporte público es casi inexistente, por lo que la regidora de Salud pidió apoyo al presidente local para trasladar a esas 40 personas que irían a vacunarse.
“Adelante, ahí está el carro, les voy a dar carro, gasolina y comida les voy a dar comida porque soy el presidente yo lo voy a dar”, recordó el alcalde lo que le dijo.
Las autoridades estatales, aunque más las federales que están a cargo de la vacunación, nunca se han hecho presentes en la comunidad para llevar información de lo que significa la vacuna o bien para la instalación de módulos de vacunación. La gente está olvidada.
La regidora de Salud de San Simón de Zahuatlan, Alejandra Teresa, concluye “y nosotros, también no podemos obligarlos porque hay alguna gente, nos hablaron bien sí me voy vacunar por nuestros niños, sí me voy a vacunar y algunos dijeron, no me voy a vacunar porque en verdad si me pasa algo quién me va a pagar, ustedes o quién me va pagar, mejor no”.
Nadie les ha explicado lo que significa la vacuna…
ledz