• Regístrate
Estás leyendo: “No tengo casa, no tengo hogar, ni un perrito que me ladre”
Comparte esta noticia
Jueves , 25.04.2019 / 15:30 Hoy

“No tengo casa, no tengo hogar, ni un perrito que me ladre”

Don Jorge Moreno de 74 años, es originario de San Luis Potosí y radica en Saltillo desde hace más de 30 años, está solo desde que murió su esposa en 2016.
Publicidad
Publicidad

Don Jorge Moreno de 74 años, es originario de San Luis Potosí y radica en Saltillo desde hace más de 30 años, está solo desde que murió su esposa en 2016.

Tiene debilidad visual pues se le desarrollaron cataratas y espera una operación para reintegrarse a la vida laboral.

Se dijo muy contento y agradecido con el personal del DIF Coahuila, con el programa AMA y con los colaboradores del Asilo “Casa de Reposo Mi Fortaleza”, pues se le brinda comida, un techo y una cama donde dormir.

“Soy más viejo que el atole” respondió cuando se le preguntó su edad, “soy nacido en La Paz, San Luis Potosí, en el 23 de abril de 1945, hágale, para esta fecha cuantos años son? (...) voy a completar 74 años”, agregó.

Al asilo “me trajo la señorita, será la dueña de aquí o no se”, responde mientras se toma fuerte de la mano de quienes lo cuestionan, para saber hacia dónde dirigirse, se le tiene que hablar casi gritándole pues no escucha bien, aseguró que tiene una piedra en el oído derecho por trabajar en la empresa Minerales y Maquilas del Norte, donde quemaba barro.

“No tengo casa, no tengo hogar, no tengo ni un perrito que me ladre, yo estaba con mi señora, en una casa de un joven y se murió mi señora y esa persona vendió la casa, vendió el terreno, vendió todo, me fui para Monterrey pero me vine en noviembre”, recordó.

Expuso que desde el 2017 empezó a perder la visión y como estaba solo no se atendió, a consecuencia de ello se quedó sin su trabajo de vigilante en el hospital del ISSSTE.

Reconoció que le gustaría su operación de las cataratas, pues no le gusta ser tan dependiente de otras personas, aunque dio a entender que la razón real es que está deseoso de comer galletas, frituras y refrescos.

“Cuando me operen los ojos me voy a dedicar a trabajar, en el centro de Salud de la colonia González, ahí me conocen, trabajé muchos años de vigilante y le lavaba los coches a los doctores”, añadió.

Su amplia sonrisa y su buen humor son notorios y contagiosos, también está esperando que le llegue el apoyo del programa de Bienestar para Adultos Mayores del Gobierno Federal.

Érika Esquivel Lumbreras, Directora de la Casa de Reposo Mi Fortaleza, explicó que los adultos mayores son atendidos las 24 horas, se les brinda alimentación, servicio de lavandería, enfermeros 24 horas y servicio médico.

“Tratamos de que se sientan en familia con los demás adultos mayores, se les brindan actividades de esparcimiento, además de su alimentación, tratando siempre de hacerlos sentir como en su casa”, expresó.

Celebró que exista un programa a través del que se pueda atender a los adultos mayores en abandono, pues la sociedad ha perdido el,interés de atender a los abuelos.

Consideró que además de una Ley que garantice el acceso a los derechos de los adultos mayores y una procuraduría, se requiere sensibilizar a la sociedad y responsabilizar a familiares de los cuidados de los adultos mayores.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.