La esperanza de mejorar la calidad de vida de Aquiles, un niño de apenas dos años y cuatro meses, se desvaneció tras su fallecimiento luego de ser sometido a un procedimiento médico en el Hospital Ángeles, ubicado en el municipio de San Pedro Garza García.
Su padre Carlos Mendoza relató que su pequeño hijo padecía esclerosis pulmonar, por lo que acudieron desde Nuevo Laredo, Tamaulipas, al nosocomio, en donde los especialistas les recomendaron hacer un procedimiento que mejoraría su condición.
“Lo trajimos para un procedimiento quirúrgico que se denomina valvuloplastia pulmonar, que era muy poco invasivo, muy exitoso, que no teníamos por qué preocuparnos; entró el domingo muy feliz y pues ya murió”, relató visiblemente afectado.
La situación llevó a sus padres a sospechar de una presunta negligencia médica, ya que aseguran no haber sido informados de los posibles riesgos ni haber recibido explicaciones claras tras el fallecimiento e incluso el doctor nunca les dio la cara.
“Nunca nos dio la cara, nunca nos habló de riesgos, si era o no recomendable. Simplemente seguimos las indicaciones del doctor y al darnos la noticia la respuesta de ambos fue contradictoria, la narrativa era mentira, no coincidían los tiempos”, expresó.
Ante estos hechos, los familiares hicieron un llamado a las autoridades, instancias de supervisión médica y órganos de justicia, para que se realice la investigación correspondiente.
“Queremos que esto no se quede así, que den cuentas a la justicia, porque para mí esto fue un homicidio de un menor que estaba bien y era mi hijo”, puntualizó.
Carlos ahora solo quiere llevar el cuerpo de Aquiles a su natal Nuevo Laredo, junto a su mamá y sus otros dos hermanos de seis y cinco años, que desafortunadamente no podrán volver a abrazarlo.
“El llamado es para que nos apoyen en cuanto a que el proceso sea más ágil, para que nosotros podamos estar en casa con nuestro hijo Aquiles y nuestros otros dos hijos”, finalizó.
mrg