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Entre el lujo de Dubai y la guerra, una mexicana regresa a casa tras el conflicto en Medio Oriente

La tamaulipeca Maury Herrera llegó a ascender como jefa de eventos especiales en un hotel de lujo en Dubai antes de regresar tras el conflicto entre Irán y Estados Unidos.

A sus 33 años, la maderense Maury Herrera Calvillo cumplió el anhelo de miles de jóvenes mexicanos: trabajar en uno de los destinos más exclusivos y lujosos del mundo.

Durante tres años ha sido coordinadora de eventos en el icónico hotel Atlantis The Palm, en Dubai. Hoy, sin embargo, se encuentra de nuevo en su tierra, Ciudad Madero, tras haber sido enviada a vacaciones obligatorias de seis meses por el conflicto armado entre Irán y Estados Unidos que sacudió los Emiratos Árabes en febrero pasado.

Egresada de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Maury comenzó su carrera laboral a los 20 años en barcos turísticos y cruceros, donde organizaba eventos de entretenimiento y recorrió el mundo durante seis años. La pandemia de COVID-19 frenó ese camino.

Fue entonces cuando decidió emprender sola hacia Dubai, país que permite a los mexicanos permanecer seis meses solo con pasaporte.

“Me fui sin saber nada, simplemente agarré mis cosas. Al mes ya tenía trabajo”, recuerda. En el Atlantis The Palm, ubicado en la famosa isla artificial en forma de palma, Maury ascendió hasta convertirse en jefa de eventos especiales.

Coordinó desde bodas y fiestas privadas para hasta dos mil personas, hasta conciertos de Maroon 5, la Gala Dinner, el Air Show y el Global Soccer Award, donde tuvo la oportunidad de estar cerca de figuras como Cristiano Ronaldo, Georgina y Conor McGregor.

“Era un sueño. Llegar a una de las ciudades más ricas y seguras del mundo, donde el 80% de la población es extranjera y se respira oportunidad”, relató.

El 28 de febrero, todo cambió

La noche del 28 de febrero, mientras trabajaba, un misil iraní impactó el hotel Fairmont The Palm, a poca distancia del Atlantis. El estruendo alertó a todo el complejo. Huéspedes y personal fueron bajados al primer piso para resguardarse.

“Fue el único misil que llegó a tocar tierra. En menos de una hora ya habían reparado el lobby, pintado y repuesto el cemento. Parecía que no había pasado nada”, cuenta sorprendida.
Un misil iraní impactó el hotel Fairmont The Palm, a poca distancia del hotel Atlantis, en donde se encontraba la mexicana Amaury Herrera. | Cortesía
Un misil iraní impactó el hotel Fairmont The Palm, a poca distancia del hotel Atlantis, en donde se encontraba la mexicana Amaury Herrera. | Cortesía

A partir de ese día, Dubai se convirtió en una zona fantasma. Las albercas y playas del Palm Jumeirah quedaron vacías. Los turistas se encerraron en los hoteles y los aeropuertos se saturaron.

Las alarmas en los celulares alertaban a la población cada vez que se aproximaba un misil. Los estruendos de las intercepciones en el aire y la vibración de los vidrios de los rascacielos se volvieron parte de la rutina nocturna.

Además, como estrategia de defensa, las autoridades desconectaban el GPS en toda la zona, dejando a conductores desorientados y con ubicaciones falsas que aparecían en medio del mar.

“No hay búnkeres en Dubai. Solo te indicaban bajar a zonas bajas y esperar. El gobierno actuó con una organización impresionante”, afirma Maury.

Regreso temporal a México

Tras tres semanas de tensión, Maury tomó la decisión de regresar a Tamaulipas. Su empresa le otorgó seis meses de vacaciones pagadas mientras la situación se estabiliza. Aunque reconoce el miedo vivido, destaca la protección que el país árabe brindó tanto a residentes como a turistas.

“Los jeques de Abu Dhabi pagaron hoteles, comida y transporte para los turistas varados. A los empleados nunca nos dejaron sin salario. Es un país que realmente protege a la gente foránea”, asegura.

Ahora, desde Ciudad Madero, Maury aprovecha estos meses para descansar y recargar energías. Sin embargo, su mirada sigue puesta en el extranjero.

Maury Herrera Calvillo es un ejemplo de que el talento tamaulipeco no tiene fronteras. | Cortesía
Maury Herrera Calvillo es un ejemplo de que el talento tamaulipeco no tiene fronteras. | Cortesía
“Sí, 100% quiero regresar. Como mexicana tengo mucho que ofrecer: talento, idiomas, experiencia y ganas de trabajar. Los mexicanos somos muy trabajadores y visionarios. A los jóvenes maderenses les digo que no tengan miedo. Persigan sus sueños, aunque sea al otro lado del mundo. Se puede”.

Maury Herrera Calvillo es un ejemplo de que el talento tamaulipeco no tiene fronteras. Su historia, interrumpida momentáneamente por la guerra, sigue escribiéndose entre las luces de Dubai y el cariño de su tierra.

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Pablo Reyes
  • Pablo Reyes
  • Periodista con experiencia en cobertura política, social y nota roja. Colabora en secciones de local, regional, estatal y nacional en televisión, radio, impreso y web.
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