• Regístrate
Estás leyendo: Unión y respeto, el día a día de Isamel y su burrita Penélope
Comparte esta noticia

Unión y respeto, el día a día de Isamel y su burrita Penélope

Desde hace 8 años se dedican a recorrer las calles de San Pedro en un carromato. Este hombre y su fiel compañera de trabajo, sacan adelante a su familia.
Publicidad
Publicidad

Ismael Rodríguez Hernández tiene 58 años y vive en la colonia Lázaro Cárdenas, en la ciudad de San Pedro, Coahuila.

Se ha dedicado desde hace 8 años al flete y para ello utiliza un carromato que él mismo construyó. Ismael tiene una noble y fiel compañera que día con día lo ayuda en su trabajo, una burrita a quien cariñosamente llama “Penélope”.

“A mi burrita la tengo desde hace ocho años, ella sale conmigo diariamente, me ayuda con mi tartanita en la que echo los fletes, la gente ya nos conoce y nos encargan tierra para las macetas o que tiremos su escombro o basura, ese es nuestro trabajo, que adopte porque ya nadie me contrata, tal vez por mi edad, pero de igual manera le echo todas las ganas para sacar adelante a mi familia”, dijo Ismael.

Algo muy singular de 'Penélope', es que no necesita la dirección a través de las riendas de Ismael, ella sola camina tirando la carreta y llegando a su destino, ya conoce los caminos que diariamente transitan.

“Cuando llegó a mi hogar Penélope, pensé que sería matrera, pero no, es muy calmada y con los años se impuso a la tranquilidad, de hecho puede caminar sola por la orilla de la carretera con todo y carreta, no se asusta con los vehículos, es grandiosa mi burrita y claro que la cuido mucho, porque como le digo a mi mujer, ella nos mantiene, yo así lo veo, porque sin Penélope simplemente no comeríamos”, indicó.

Ismael cuenta que hace poco Penélope fue mordida por un marrano, le causó varias heridas en su panza, no le paraba el sangrado, pero la ahora alcaldesa Patricia Grado, lo ayudó.

“No encontraba que hacer y pasó la doctora, me preguntó qué pasaba y le conté, primeramente me ayudó para comprar medicamentos para mi Penélope, luego me mandó un veterinario y así pude curar a mi burrita, que en ese momento pensé que se me moría, le lloré, claro que le lloré, porque ella es parte de mí y de mi familia”, dijo.

Dice Ismael, que el lazo de cariño y de respeto hacia Penélope, es mutuo.

Considera que su burrita adquirió un compromiso con él, el de trabajar juntos para sacar el pan de cada día. Ese lazo se pude ver en la tranquilidad de Penélope al estar con Ismael, a quien seguro, considera como un compañero de vida y un amigo que la protegerá y la cuidará por el resto de su vida.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.