Este domingo terminó el novenario en honor a la Imagen del Santo Cristo de la Capilla de Saltillo, el lunes se realizará la celebración y el próximo martes se trasladará la imagen de regreso a su camerino.
El 6 de agosto se cumplen 410 años de la llegada de la imagen a la Villa de Santiago, ahora Saltillo capital de Coahuila, convirtiéndose esta celebración en una tradición y en la mayor fiesta patronal de esta ciudad.
Este año el novenario estuvo dedicado a los jóvenes, comulgando con el Sínodo de los obispos, que está dirigido a ellos, la fe y el discernimiento vocacional.
En estos nueve días se invitó a reflexionar sobre el desprendimiento de bienes materiales hasta el milagro de la vida.
A primera hora del día se entonaron las mañanitas a la imagen del Santo Cristo y se programaron misas a lo largo de la tarde.
Por la noche se podrá disfrutar de fuegos pirotécnicos, en tanto en los alrededores de la Catedral de Saltillo la verbena popular está instalada desde el domingo.
El martes 7 de agosto se realizará la misa de Acción de Gracias con los bienhechores del novenario a las 9 de la mañana, a las 10 de la mañana iniciará el descenso de la imagen del altar mayor y será trasladado a la capilla, permanecerá todo el día en exposición y finalmente a las 6 de la tarde se realizará el ascenso a su camerino.
La Leyenda del Santo Cristo
Fue en el año de 1608 cuando pobladores de la entonces Villa de Santiago del Saltillo del Ojo de Agua, encontraron una mula echada en la plaza Principal, ahora Plaza de Armas.
Según la tradición popular, esa mula cargaba en su lomo un cajón enorme, que fue inspeccionado por los habitantes de la villa y en el que se encontró la imagen del Cristo Crucificado.
“Al lugar donde fue asignado el Cristo se le llamaba Capilla de las Ánimas, porque no existía lo que hoy conocemos como la Capilla del Santo Cristo y dentro de la parroquia de Santiago, se puso a un lado la Capilla de las Ánimas, donde ahora está el Altar del Sagrado Corazón de Jesús”, recordó el Sacristán de la Catedral, Edgar Alberto Pinales.
“Le llamaban Capilla de las Ánimas porque para ese entonces, 1608 no habitaba mucha gente en la Villa, pero a partir de que fue colocado ahí empezó a haber diario un desfiladero de gente, tanta que la misma población se preguntaba que de dónde salía tanta gente y alguien comentó que el Cristo era tan milagroso que hasta los muertos levanta”, agregó.
Explicó que desde entonces se le atribuyeron abundantes milagros, de tal manera que la gente pasaba de largo al Santo Patrono de la Villa, que era San Santiago, por lo que se dedicaron a recabar fondos para la construcción de la Capilla en para el Santo Cristo, que quedó concluida en 1640 y se le llamó Capilla de Bóvedas.
Después se inició con la realización del novenario en su honor, siendo Fray Lucas de las Casas de la Mota y Flores, en 1722, quien escribió una novena para darle más formalidad a esta celebración.