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Más de 50 años dándole vida a los jardines de Matamoros

Con 78 años, don Rito vende flores, árboles frutales y plantas ornamentales. Se coloca diariamente en el centro de la ciudad.

Entre flores, árboles frutales y plantas ornamentales para espacios con sombra, don Rito Rodríguez Martínez se coloca todos los días en su esquinita entre Niños Héroes y Carranza como desde hace 28 años.

A sus 78 años cree que es tanta su suerte que asegura, su negocio le permite afrontar la vida con dignidad y seguir manteniendo a su familia, lo que se confirmó en 15 minutos al vender 250 pesos con dos plantas y tierra para macetas.

"Yo creo que me va de maravilla porque me da para vivir desahogadamente. Sí es negocio la plantita y la flor. Es difícil comentarle porque aquí ahorita debo de tener 20 ó 30 variedades y en este tiempo se vende casi todo, más el árbol para sombra y el árbol frutal".

Entre naranjos y limones, don Rito va platicando y atendiendo a sus clientes. Tiene la certeza de que al trabajar por casi tres décadas en esta esquina, todas las familias matamorenses deben tener un árbol o planta que él llevó desde ciudad Lerdo al municipio.

"Ahorita somos mi esposa y yo, viven con nosotros dos hijas, una madre soltera y otra pero ellas viven de su profesión. Yo me vengo almorzado y me pongo a las nueve de la mañana. Me voy a las tres de la tarde y como en mi casa. Aquí agüita, el refresco, la naranja, una gordita, pero allá como".

Las flores atraen a las mujeres que buscan rosales, geranios, la teresita, gardenias y jazmines. Las más baratas son justo las maravillas que con 20 pesos son llevadas a las jardineras y ahí se expanden con facilidad.

Pero también los hombres llegan como clientes a buscar helechos, palmas, galateas y arbustos como cipreses y ficus.

"Yo soy prácticamente de aquí aunque nací en ciudad Lerdo, Durango. Este negocio fue de mi papá, nosotros de niños y jóvenes andábamos viviendo. Anduve en medio mundo pero en Congre vivía mi abuelita, la mamá de mi mamá, y murió su esposo, mi abuelita se quedó sola y mi mamá se vino para acá".

Don Rito solo terminó la primaria pero eso no le cerró jamás una puerta. De las plantas consiguió su primer trabajo como asistente de un ex militar. Él recuerda que en su andar casa por casa en el año de 1969 una señora chilanga, lo recomendó a su esposo como asistente.

"Era un canchanchán, como decimos ahora, hacía mandados, de chófer… Luego estuve en una joyería vendiendo con un maletín en la calle y terminé como supervisor de esas joyerías. Hasta en el béisbol anduve, trabajos que ya quisieran los preparados", comentó.

Mientras platica llega una joven señora y le pide el precio de dos plantas. Él le dice que cien pesos cada una y ella responde que sí, las quiere. Junto con estas un costal de buena tierra. Todo al auto ayudada por un adolescente.

Don Rito se pone contento y dice que más que suerte, dios le dio una estrella muy grande pues a su edad sigue activo y cada miércoles toma la troca para surtirse de plantas y todos los días son provechosos vendiendo vida para las casas de los matamorenses.

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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