En los últimos días el Centro Histórico ha sido el escenario de marchas, manifestaciones y reclamos, pero ayer las calles de este punto de la ciudad se convirtieron en una fiesta religiosa protagonizada por cristianos evangélicos.
En punto de las 17:00 horas, más de dos mil fieles de las iglesias cristianas evangélicas del Área Metropolitana de Guadalajara llegaron al cruce de las avenidas Chapultepec e Hidalgo para iniciar el camino hacia el Hospicio Cabañas en donde realizaron un mitin lleno de música y alabanzas.
El contingente, que en su punto más álgido alcanzó una longitud que abarcaba del andador Coronilla hasta la avenida Enrique Díaz de León, avanzó acompañado de música, baile y cánticos de los fieles.
¡Cristo Vive!, gritaban mientras aplaudían siempre sonriendo hacia los transeúntes que extrañados por el tipo de marcha que presenciaban se quedaban perplejos.
Entre los fieles se encontraba Arely, una chica de 17 años que durante 11 años ha marchado como panderista de una de las iglesias cristianas convocadas. Ella compartió que más que una religión, considera que es un estilo de vida.
Arely explica que lo que diferencia a los cristianos de los demás, es la forma en que ellos deben de comportarse, por ejemplo, el hecho de que ella no diga "majaderías" ya es una manera de vivir mejor que los demás.
Las panderistas tienen una iniciación, agrega, desde niñas son elegidas para aprenderse las rutinas y el significado de los colores que con los años portarán para las presentaciones que realizan.
Arely y sus compañeras de iglesias asistieron a la fiesta religiosa vestidas con trajes hechos de satén azul y blusa blanca por debajo, para representar la pureza de la libertad.
El contingente llegó a la explanada del Hospicio Cabañas al filo de las 19:00 horas, donde los cristianos rompieron filas para disfrutar de las alabanzas que más tarde ofrecerían a su Dios.