En el marco de la celebración del 10 de mayo, las madres de personas desaparecidas en Coahuila emitieron un comunicado en el que destacan que se requiera “parar esta masacre en México”, lo anterior desde la realización de la XIV Marcha de la Dignidad Nacional, Madres buscando a sus Hijos, Hijas, Verdad y Justicia, en que denunciaron que hay más de 133 mil personas desaparecidas en el país.
“Hoy, como cada 10 de mayo, alzamos la voz y seguimos sosteniendo que, como madres, hoy no tenemos nada que celebrar en un país con más de 133 mil personas desaparecidas: Nuestros hijos e hijas, esposos, esposas, padres, madres, hermanos, hermanas”, apuntan.
“Ni siquiera garantiza la vida de quienes buscamos”.
Denunciaron también que de 2010 a la fecha, 43 personas buscadoras han sido asesinadas o desaparecidas por buscar a sus hijos e hijas, a sus hermanos y hermanas, por lo que recalcaron que México es un país que “ni siquiera garantiza la vida de quienes buscamos”.
Desde 2012 la marcha acude a la Ciudad de México en el centro del país, “a decirle al gobierno y a la sociedad que aquí estamos, que somos nosotras, las madres, hermanas, hijas, esposas, las familias, quienes seguimos buscando a cada uno de nuestros seres queridos desaparecidos como lo hemos hecho siempre. Quienes les buscamos en las fiscalías, en las cárceles, en los montes. Buscamos mientras el gobierno no busca. Buscamos mientras la sociedad hace como que no nos ve”, resaltaron.
Las madres exhibieron la falta de acción por parte de las instancias que deberían estar trabajando en esta, que denominan crisis de desaparición “que no sólo es nuestra, sino que nos debería apachurrar el corazón a todas las personas… Cada año nos reunimos familiares de todo el país para abrazarnos y para seguir exigiendo lo mínimo: que todo el mundo nos escuche, que se duelan por esta crisis de desaparición”.
Familias de todo el país acuden a CDMX
Las familias, procedentes de Chihuahua, Coahuila, Jalisco, Sinaloa, Tamaulipas, Querétaro, Estado de México y otros estados de la república, e incluso algunos países de Centroamérica, de los cuales resaltaron el dolor que viven también madres de hijos e hijas que emigraron hacia México en busca de un futuro y se toparon con la desaparición, el secuestro o la muerte.
“Estamos aquí solo una parte, porque no todas las familias pueden viajar hasta el centro del país. Aun así, somos cientos de familias que cada año venimos a gritar que hemos aprendido a vivir con el dolor, con la incertidumbre y con un país que poco a poco nos ha ido dejando en el olvido”.
Este año también se dio voz a madres de otras nacionalidades
Este año, las agrupaciones alzaron la voz por las madres hondureñas, salvadoreñas, guatemaltecas, cubanas, venezolanas, y de todas las nacionalidades que desaparecen en México, “que buscan a sus hijos, hijas, en este suelo que les dio desaparición en lugar de protección”.
Al expresar que hay más de 80 mil cuerpos sin identificar en manos del Estado y en México la desaparición ha sido documentada al menos desde hace casi seis décadas, recalcaron que la impunidad sigue siendo la regla.
“Desde que las primeras personas fueron desaparecidas en México, han pasado 16 copas del mundo”, al que pidieron su dolor “y reaccionen con nosotras. Sí nos importa el fútbol, pero más nos importan nuestros desaparecidos. Ojalá las cientos de miles de personas que gritarán por los goles de la selección, gritaran también por Justicia y Verdad... que les doliera el hueco inmenso que hay en una sociedad con miles de niños, niñas, adolescentes, hombres y mujeres desaparecidos, tanto como les duele perder un partido de fútbol”.
México en el ojo del mundo; oportunidad para reconocer la crisis y trabajar en ella
Agregaron que México está hoy en el ojo del mundo por la violencia, la guerra no asumida y la crisis de desapariciones. “El Estado tiene la oportunidad histórica de reconocer esta crisis y empezar a trabajar realmente para acabar con ella; de aceptar que el tema se trate en la Asamblea General de la ONU para poder llegar a soluciones profundas y duraderas. De cumplir con sus compromisos internacionales en términos de prevención, búsqueda, identificación e investigación”.
Pidieron a la presidenta Claudia Sheinbaum que así como pidió que se le dijera presidenta, haciendo alusión a que “lo que no se nombra no existe”, proceda también en el caso de las desapariciones.
“Hoy, usted se niega a nombrar y reconocer la cifra de personas desaparecidas en el país. Nada gana dejando de nombrar a los desaparecidos porque existen y aquí estamos sus madres para recordárselo y decirle una vez más que atienda, que permita el apoyo internacional para detener esta barbarie porque tarde que temprano este delito les alcanzará”.
Puntualizaron que sus hijos e hijas “no son expedientes. No son cifras. No son casos cerrados. Son vidas. Son amor. Nos duele reconocer que sentimos que no se está haciendo nada. Nos duele que el tiempo pase y la justicia no llegue. Nos duele que la búsqueda recaiga casi por completo en nosotras”, y demandaron al Estado cumpla con su obligación: “encontrar a nuestros seres queridos. Para que México deje de ser un cementerio para migrantes y un muro para sus familias. Para que no sólo la pelota sino también nuestros hijos e hijas vuelvan a casa”.
icrm