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  • María, una revolucionaria de 116 años

  • A pesar de su edad, María mantiene el ánimo y los recuerdos de su época.
  • Aunque tenue y cansada, su voz se mantiene firme al fijar la mente en el pasado, pues orgullosa cuenta cómo formó parte de la milicia mexicana, gracias a su gran habilidad para cocinar.
María Hernández Becerra, fue cocinera durante la época de la Revolución.

En las calles de la colonia Lázaro Cárdenas, vive una anciana en compañía de su hija y su nieta, se trata de María Hernández Becerra, una mujer de 116 años, quien fue cocinera durante la época de la Revolución.

María, a su avanzada edad aún camina, si bien necesita que la tomen de los brazos y le den un soporte, aún mueve las piernas por sí sola, escucha, habla, ve y hasta canta.

En su arrugada piel se pueden ver las manchas que los años han dejado a su paso, en su cabeza quedan pocos cabellos, pero la mayoría aún conserva buena parte de su color original, contrario a lo que se podría pensar, no son todos blancos, sino que apenas alcanzan un tono platinado en algunas partes.

Sus manos son fuertes y tienen la firmeza de alguien más joven, en sus dedos lleva un anillo, pues según comenta su nieta, siempre le han gustado mucho las joyas, aunque algunos de sus nietos le han robado las más preciosas al paso de los años.

Dice que tiene 116 años, su voz, aunque tiene un volumen muy bajo, es clara y directa, aún se entienden las palabras que salen de esa boca que tantas historias ha contado, entre ellas las de su época en la Revolución.

A sus hijos y nietos les contó que había sido cocinera de las tropas y que ahí andaba entre los hombres, aún era una niña pero se la llevaron por sus habilidades para hacer de comer.

[OBJECT]Nació y creció en la comunidad de Pozo Hidalgo, un pequeño rancho con no más de 500 habitantes, ubicado en el municipio de Mazapil, Zacatecas, de ahí se fue a cocinar a la batalla y después volvió para echar raíces, se casó y tuvo hijos, 16 o 17, no lo recuerda bien, pues los años han comenzado a hacer estragos en su memoria.

De niña se dedicaba al campo, sus padres tenían animales, ella ordeñaba vacas y mataba gallinas para comer, recuerda que siempre cortaba tunas.

"Las tunas las pelaba con la uña, les daba vueltas y me las comía", recuerda María, su nieta cree que ese es el secreto de su abuela, una buena alimentación a lo largo de la vida, leche de vaca recién ordeñada, nopales frescos y aguamiel todas las mañanas.

Aunque María dice tener más de 100 años, sus familiares dicen que no pueden demostrarlo del todo, ya que los libros donde estaba registrado su nacimiento se perdieron en Pozo Hidalgo y cuando fueron a sacarle un acta de nacimiento nueva, no había registros que indicaran que había nacido, así que en su nueva acta quedó registrado que María Hernández Becerra nació el 14 de junio de 1911, lo que oficialmente le da 106 años de edad, aunque en realidad estaría cumpliendo 117 próximamente.

De sus época en la revolución María ya no recuerda mucho, con el paso de los años fue olvidando su pasado, pero no olvida las letras de sus canciones favoritas.

A su edad sigue cantando, su nieta le pide que cante las mañanitas y ella empieza, pero a las pocas estrofas cambia le letra por otra y por otra canción, cantando así "Pedazo de mi vida", "Mil pedazos" y "Paloma blanca".

Lorenza Agüero Hernández y su hija, Ana Nava, son las que actualmente cuidan a María, "con mucha paciencia y dedicación, pues cuidarla es cómo tener a un bebé, pero se hace con mucho amor y cariño", señaló su nieta, quien cuando sale la lleva, pues a la revolucionaria aún le gusta ir a la calle y pasear.

JFR

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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